martes, 26 de julio de 2016

La herencia de los Robertson - Cap 9

─────Ana─────
Eran las ¡10:30! Y el estúpido de Kevin no daba ni sus luces ¿pero qué mierda le sucedía a ese tipo? ¡Carajo que Ethan y yo fuimos puntuales!
─ Deberíamos ir a buscarlo ─ sugirió Ethan que se veía realmente preocupado sentado en una banca del parque, a lado mío.
─ Deberíamos matarlo ¡Eso deberíamos hacer! ─ Me enoje yo ─ Caminando de aquí a la casa llegamos en unos 15 minutos más o menos. Si ese idiota no llega al 15 para las 11 entonces nos van a echar la bronca ¡Dijeron que máximo las 11! ─
─ Ya lo sé Ana, pero enojándote no vas a conseguir nada ─ me aconsejo calmado pero sin dejar esa mirada preocupada.
 Tuve que darle la razón, enojándome no iba aparecer Kevin.
─ ¿Entonces qué hacemos? ¿Esperar? Yo ya me canse de esperar, llevamos 30 minutos esperando y no contesta el puto celular ─
─ Por eso digo que vayamos a buscarlo ─ 
─ ¡Ho! ¡Claro! ¿Y en donde Ethan? ¿Dónde mierda lo buscamos? ¿Tienes idea de donde pueda estar ese cabron? ─
─ N…no pero algo debemos hacer ─ replico ─ no podemos quedarnos sin hacer nada ─
Diag… pues sí, algo teníamos que hacer porque yo ya no soportaba quedarme ahí sentada esperando, así que me levante de pronto y Ethan se levantó conmigo, poniéndose frente de mí. Joder, no sé si él estaba muy alto o yo de verdad era muy enana , porque lo vi enorme y eso que Chris y Andres estaban todavía más altos, aunque Chris lo estaba más.
 ─ ¿Qué vas hacer?─ me preguntó desconfiado
─ Pues hacerte caso. Vamos a buscarle ─
Él no me dijo nada, simplemente comenzó a caminar conmigo de prisa y por un momento sentí ganas de comenzar a gritar su nombre como si jugáramos a las escondidas y el fuera a salir de pronto.
─ Intenta llamarlo otra vez ─ me aconsejo ─ ¿Le marcas tu o le marco yo? ─
─ Le marco yo, quiero gritarle por si me contesta ─ le dije y comencé a buscar entre los contactos de mi celular y cuando lo encontré le marque.
Esperamos y nada… sonaba y sonaba en espera pero nunca contesto. Pero al menos sabía que el idiota tenía su celular prendido, no se había quedado sin pila.
─ No responde ─ le informe a Ethan lo obvio ─ Y si no aparece pronto apenas lo vea lo voy a asesinar…─ masculle con enfado, porque creo que… creo que estaba preocupada.
 Es decir, ya era noche, ya estaba oscuro, y pensar en que andaba por ahí solo no me agradaba mucho. Aunque siendo sincera, yo había estado hasta las 3 o 4 de la mañana sola en la calle obscura, pero eso no quiere decir que no piense que le pudo pasar algo al idiota ese que no sé porque me estaba preocupando, quizás porque yo ya había estado sola en la calle de madrugada y sabía lo que podía sucederle, es decir, es peligroso… además, teníamos que llegar a las once, yo no estaba acostumbrada a recibir órdenes o a tener un horario de llegada, pero Chris sonó serio al decirlo y no quería tampoco que me regañaran porque entonces iba a ver una explosión de mi parte, odio que me regañen, lo repudio, sin contar que existía el factor “castigo” que una vez Chris menciono y eso sí que no lo iba a tolerar… ¡y si Kevin seguía sin aparecer iba a pasar eso!
─ Le intentaré marcar ahora yo, quizás no escucha el celular y si marcamos muchas veces terminará por escucharlo ─
Pensé que no iba a servir de nada, pero si sirvió, porque al cabo de unas tres llamadas por parte de Ethan, Kevin contesto, o eso creo, porque Ethan comenzó a hablar
─ ¿Bueno? ¿Quién habla?─
─ ¿Es él?─ me apresure a preguntar, pero Ethan me pidió silencio con la mano.
─ Hola, soy am… un familiar de Kevin ─ dijo, creo que sin saber si debía presentarse como su hermano, o mejor dicho, medio hermano ─ ¿Dónde está el? ¿Esta con ustedes?─
Vale, me preocupe, porque era claro que no había contestado Kevin, sino alguien más.
─ Ho… entonces ahí está… ¿podrías darme la dirección? Iremos por el ─
¿Qué? ¿Dónde mierda estaba ese idiota? ¿Acaso en las galeras?
─ De acuerdo… sé dónde es ¿podrías salir en unos… hmm… 20 minutos a asomarte? Se llegar pero no sabré en que casa están… Gracias ─
Colgó el teléfono y me miro.
─ ¿Y bien? ¿Qué paso?─ le pregunte, porque él no me dijo nada enseguida.
─ Esta borracho en la casa de unos amigos ─ soltó resoplando con fastidio ─ Esta ebrio, y no se ha ido de esa casa, dejo su celular en la mesa y su amigo escucho que lo marcaban, pero dado que Kevin esta ebrio, respondió el. Le pedí su dirección para que nosotros vayamos por el─
─ Lo voy a matar─
─ Eso ya lo hará Andres, de hecho peor aún─ dijo mordiéndose el labio─ Nos van a matar también a nosotros─
─ ¡Que! ¿Por qué a nosotros? Nosotros no estamos ebrios─
─ No, pero se suponía que debíamos estar juntos ¿recuerdas? “convivir”─ dijo entrecomillando con sus manos, al mismo tiempo que caminaba conmigo a la estación de autobuses─ Y en vez de hacer eso, cada quien se fue por su parte, haciendo exactamente lo contrario a lo que nos dijeron. Por esta razón Kevin esta ebrio y nosotros también estamos en un buen lío por no obedecer─
─ Ho… mierda…─
Ethan reprocho creo que frustrado
─ Les dije que no era buena idea… ¿Qué tan difícil era estar juntos? Pero no, los muchachitos no quisieron porque se les dio la gana. Y yo no puedo creer que me deje convencer por ustedes. Es la última vez que les hago caso, a la próxima los obligo a hacer lo que se debe ¿Me escuchaste?─
─ Puaj venga Ethan, no me sermonees, ya nos van a echar una bronca cuando lleguemos…─
─ Sí, así es, y eso es lo que precisamente me molesta. Nos van a castigar por algo que yo no quería hacer─
─ Ethan yo…solo queríamos divertirnos, no es tan malo solo…
Me corto inmediatamente.
─ Ethan nada─ me dijo en un tono parecido a un regaño─  Precisamente ahora no vas a divertirte tanto cuando lleguemos a casa. Lo peor es que todo esto ha sido culpa de su imprudencia ¿se pasan todo lo que les dicen por el arco del triunfo o qué?─ me regañaba cada vez más cabreado mientras esperábamos el autobús─ Deberían aprender a ser más maduros y hacer lo que se supone que deben hacer. Yo también he hecho tonterías y he desobedecido, pero la experiencia me recuerda que no siempre me va bien cuando lo hago ¿Qué acaso nunca aprendieron nada de eso?─
─ Vale, ya está Ethan… Es nuestra culpa ¿sí? Tú no tienes la culpa… lo lamento. No me sigas regañando, ya lo van hacer Chris y Andres cuando lleguemos a casa…─
Ethan paro un autobús, que ya tenía poca gente por cierto, porque seguramente ya iban a hacer las once. Yo le seguí dentro del autobús y nos sentamos juntos. Cuando estuvimos los dos sentados, Ethan suspiro, como más calmado y se quedó callado… estuvimos así unos cuantos minutos, hasta que rompí el silencio porque no aguantaba saber que Ethan estaba fastidiado.
─ ¿Me perdonas?─ pregunté en un tono realmente lastimero. Me sorprendí cuando dije eso ¿yo estaba pidiendo disculpas? Al parecer si tenía remordimiento, porque sabía que a Ethan también le iban a echar la bronca, cuando él quiso hacer lo correcto y eso no era justo para él. Me propuse defenderlo.
─ Si Ana─ me dijo más tranquilo esta vez─ Pero a la próxima háganme un poquito de caso ¿no? No les vendría mal escuchar a la voz de la razón, ósea yo ¿Qué acaso no tienes una voz interior que te dice que no cuando sabes que vas a cagarla?─
─ No… realmente nunca la he tenido─
─ ¿Ni si quiera cuando tienes consecuencias después de cagarla? La experiencia, digo yo─
─ Pero es que a mí nunca me castigan…─ gemí, pensando en que probablemente me iban a castigar realmente por primera vez ¿Qué sería un castigo? ¿Dejarme sin salir? Quien sabe…
─ ¿y la vara?─ pregunto mirándome con timidez, como tanteando mi reacción.
Negué con la cabeza, como cabreada de solo recordarlo
─ Eso no era un puto castigo… Me pegaban por muchas cosas, Ethan, también por desobedecer, pero no el tipo de desobedecer e irme a donde quería cuando tenía que estar con mis hermanos, sino por otras cuestiones─
Wow, hasta yo abrí mucho los ojos cuando dije “hermanos” ¿Cómo lo había dicho? Fue sin pensarlo y eso me causo más escalofríos todavía, el decirlo como si fuera algo normal, sin pensar en lo que decía. Creo que Ethan igual se sorprendió, porque sus ojos pasaron de sorpresa, a ternura y luego a preocupación.
─ ¿Por qué te pegaban, Ana?─
“Por intentar escaparme de ese puto infierno” Quise decirle, refiriéndome a la casa hogar en la que Donovan me hacía vender marihuana.
─ Por cosas…─ respondí
Ethan me miro mal
─ Ani, puedes decírmelo… me preocupa que te maltratarán─
─ Pero a mí ya no─ mentí, porque seguía temiendo que Donovan me encontrará─ Y eso ya no importa─
Note que Ethan iba a insistir, pero entonces vio la calle y se levantó
─ Aquí bajamos─ me dijo tomándome de la mano como si me fuera a perder.
Decidí no reprocharle nada y me levante para salir con él.
Cuando bajamos, la calle ya estaba bastante oscura. Prendí mi celular y vi que eran las 10:58, en dos minutos iba a dar el toque de queda y nosotros apenas íbamos por el imbécil de Kevin.
─ ¿Ahora qué? ¿Sabes que casa?─
─ No, voy a marcar de nuevo su celular, para que salgan─
Ethan marco y a la primera respondieron, entonces, a unas 6 o 7 casas de donde estábamos, salió un chico sujetando a Kevin ebrio por el brazo.
Ethan y yo caminamos hacia los chicos y cuando llegamos, sentí ganas de romperle la cara a Kevin.
─ Gracias─ dijo Ethan─ ¿Qué tanto bebió?─
─ ¡Shicoss!─ dijo Kevin borracho─ ¡Que gusto verlos mushashos! ¿She han divertido?─
─ Se dio como unos 5 o 6 shots de tequila…─
─ Mierda─ exclame yo sorprendida─ Pero que carajos… si yo con dos shots ya me siento mareada…─
─ Exactamente─ dijo el chico que sujetaba a un Kevin todo imbécil─  El no acostumbra mucho a beber, así que los shots se le subieron más rápido que al resto─ explico─ Sin contar las latas de cerveza que se bebió antes─
─ Vaya idiota…─ dije yo molesta mirando a Kevin que tenía una sonrisa estúpida. Me contuve para no gritarle, porque si hubiera llegado a las 10 en donde habíamos quedado, entonces NADA hubiera pasado y todo habría salido acorde al plan.
─ Vamos a llevárnoslo ya─ dijo Ethan y tomo a Kevin. Yo ayude y también pase su brazo por mi hombro, aunque en realidad yo estaba muy corta de altura
─ ¿Shaa nos vamosss?─ pregunto Kevin, haciendo un puchero─ ¡Hay que quedarnos maaash shicos!─
─ Gracias por traerlo y por contestar el celular─ dijo Ethan ignorando al castañito estúpido.
─ De nada, llévenlo con cuidado─ dijo su amigo─ Le dices que luego le pasaremos las fotos de la fiesta─
─ Uy sí que emoción, yo quiero verlas y enmarcarlas, las pondré en el álbum que diga “idioteces de Kevin” para tenerlas como un bonito recuerdo ─ dije con infinito sarcasmo y el chico me miro incomodo, pero no dijimos más y nos fuimos.
Mientras estábamos esperando a que un autobús pasara, sonó el celular de Ethan y cuando lo saco para mirar quien era, se puso pálido.
─ Es Christopher…─
─ No le contestes─
─ Será peor…─
─ ¿Quieres que nos maten desde ahora?─
─ ¿Pero quieeen nos va a matarrr shicos?─ pregunto Kevin totalmente ebrio.
─ Si llegamos con Kevin borracho, sin antes haberles advertido para que se calmen, entonces se nos va armar una gorda Ana…─
─ ¡Io no estoy borrashoo!─  protesto Kevin, pero lo ignore.
Tal vez Ethan tenía un poco de razón “Prepararlos” quizás era mejor…
─ Mierda… pero… se van a molestar mucho…─ dije de verdad preocupada.
─  ¿Quienesh se van a molestarrrr? ─
─ Y por eso es mejor avisarles antes…─
─ No me agrada la idea de ir hacia la casa sabiendo que están muy enfadados─
─ De todos modos se van a enfadar cuando lleguemos─ protesto Ethan, pero entonces dejo de sonar el celular… se le había pasado la llamada─ Genial, ahora se molestarán más por no haber respondido ¿Qué acaso quieres que terminen por matarnos lenta y dolorosamente?─
─  Haaay que denunshiaaar a la policía que nosh quieren matar mushashos─
Quise darle un puñetazo pero comenzó a sonar mi celular. Se me hizo extraño que a mí, pero entonces, yo que sostenía el celular de Kevin, note que ya tenía la pila muy baja y quizás la última llamada que pudo entrar fue la de Ethan.
─ ¿Qué hago?─ le pregunte a Ethan. Sus ojos azules brillaban tanto en la oscuridad, mirándome atentamente.
─ Contesta, anda hazlo─
─ ¿Quiénnn shama…?─ pregunto Kevin en su estado de imbécil
─ Tú cállate, idiota─
─ Contesta ya─ me dijo Ethan y entonces conteste
─ Ho… Hola─
─ ¿Se puede saber dónde están?─ pregunto Christopher, en el teléfono─ Tenían que estar aquí a las once como máximo, y ya son las 11:10. Ya es tarde para que estén en la calle solos, los quiero ya en la casa─
─ Ya… ya vamos Chris, llegamos en… en 20 minutos─
─ ¿Están bien? Es mejor que vayamos por ustedes en el auto, dime dónde están y vamos─
─ No, para nada, ya estamos llegando, los vemos allá, te dejo Chris, ya llegamos en 20 minutos─
Le colgué congelada, porque no supe que decirle. Enseguida note como unos ojos azules me miraban molestos.
─ ¡Ana! ¡Tenías que decirle! ¡Caray! ¿No puedes hacerme caso una sola vez Ana?─
─ ¡Aún podemos espabilar a este idiota en el camino!─ reproche, porque algo teníamos que hacer.
─ ¿En 20 minutos Ana? ¡Se racional!─
─ ¡Tenemos que hacerlo! Es mejor que nos echen la bronca por llegar media hora después a que nos la echen por llegar media hora después y con este idiota borracho─
─ Por Dios Ana… ¿Y Cómo? ¿Cómo le quitamos la borrachera? A ver dime tu señorita inteligencia─
No le respondí y cogí el bus que nos llevaba hacia la casa, porque si le respondía, se nos iba a pasar. Entre los dos subimos a Kevin y Ethan se sentó a un lado de él y yo me senté en frente de sus asientos. Me gire del asiento recargando mi estómago en el para mirarlos.
─ Ethan, hay que darle de comer para que se le baje y hay que echarle agua fría para que regrese─
Ethan saco de su mochila una cajita de pizza que tenía  y comenzó a dársela a Kevin. Yo saque unas patatas francesas que me compre y que no me termine, para también darle eso.
Kevin no quería comer, pero lo obligábamos a hacerlo y finalmente llegamos a la parada del autobús. El castaño seguía igual de ebrio. Después del bus teníamos que caminar unos 15 minutos dentro de la residencia para llegar a la casa.
Mientras caminábamos, yo vi una fuente que estaba cerca y cogí de la mano Ethan que con su otra mano arrastraba Kevin y corrí con ellos dos hacia la fuente y sumergí sin ninguna delicadeza la cabeza de Kevin dentro de ella.
─ ¡Ana!─ me dijo Ethan mirando como sumergía a Kevin en aquella fuente─ ¿Qué rayos te pasa?─
─ Intento espabilar a este idiota─ le dije. Cuando saque su cabeza Kevin respiro agitado y miro con molestia, sin embargo seguía igual de ebrio.
─ ¡Que te pashaa Ana! ¡Eshtupila!─
Una vez más, comencé a sumergir su cabeza una y otra vez en esa fuente.
─ Si no estuviéramos en un problema y Kevin no estuviera borracho, esto me resultaría gracioso─ me dijo y me hizo sonreír un poquito, porque en realidad sí que se veía gracioso, sin embargo, sentí que aún faltaba más.
─ No se le quita─ gruñí y continúe sumergiéndolo, sacaba su cabeza, le aventaba agua con las manos y lo volvía a sumergir.
─ Ya vale Ana, no se le va a quitar, solo estamos perdiendo el tiempo─
─ Maldita sea se le tiene que quitar─ dije frustrada mientras le seguía echando agua a la cara con las manos, mientras él se revolvía para que dejará de hacerlo.
Entonces Kevin vómito y yo sentí ganas de vomitar nada más de verlo, pero no hubo ocasión de hacerlo porque volvió a vomitar unas cuantas veces más y yo casi comenzaba a vomitar con él, hasta que comenzó sonar el celular de Ethan. Ambos ya sabíamos quién era.
─ Ponlo en alta voz─ le dije, mientras volvía a echarle agua a Kevin en la cara y lo secaba con su propia camiseta. Había sido un milagro que vomito en el pasto y no se manchara.
Ethan respondió y lo puso en alta voz
─ ¿Se puede saber que rayos están haciendo? Dijeron 20 minutos y ya son las 11:40 ¡Se está haciendo más noche caray!─ esta vez era Andres quien llamaba, bastante cabreado─ Si no están aquí en cinco minutos vamos a ir por ustedes donde quieran que estén, y créanme que no quieren que hagamos eso ¡Los quiero ahora mismo en la casa!─
─ Ya vamos ya vamos─ dijo Ethan respondiendo, mordiéndose el labio─ Ya estamos en la residencia, ya estamos llegando─
─ ¡Pues ya! ¡Volando! ¡Los estamos esperando!─ dijo y colgó.
Kevin al escuchar la voz de Andres, dio un respingo y se quedó clavado en el sitio, como dándose cuenta de lo cabreado que acababa de hablar Andres.
Entonces me di cuenta que gracias a el agua se le había bajado muchísimo y ya se estaba dando cuenta de que estaba metido en una muy gorda, aunque seguía un poco borracho.
─ Vamos ya, apúrense─ dijo Ethan tomando a Kevin de nuevo─ No queremos hacerlos enojar más─
Tal como él lo decía, no quería hacerlos enojar más y nos dimos prisa en llegar y en cuanto apenas se asomaba la casa, vimos que estaba Andres fuera de la puerta, esperando a vernos.
Kevin estaba un poco borracho aún, ya podía caminar mejor solo y no tenía esa sonrisa idiota, así que si se dio cuenta de Andres y en cuanto lo vio quiso irse, pero Ethan lo agarro de la camiseta muy fuerte y lo comenzó arrastrar, sin decirle nada, ni mediar palabra.
─ ¡Al fin!─ dijo Andres, que parecía entre cabreado y preocupado─ ¿Dónde se metieron?─ dijo muy molesto y ahí mismo, sin más, dejándome impactada, le soltó unas nalgadas a Kevin.
PLAS PLAS
─ ¡Ay!─
PLAS PLAS
Este dio un brinco y Andres se detuvo un instante y yo casi me desmayo ¿¡le acaba de pegar!? ¿Así? ¿A los quince?
─ Pero que rayos te pa… ¡Por Dios! ¿Kevin  esta ebrio?─ dijo
Aunque no se veía tan ebrio como antes, supongo que no se veía normal como siempre, es decir, se notaba que no estaba en sí del todo.
─ Pues si…─ musite yo, aún impactada por lo que había visto.
─ ¿Por qué demonios esta ebrio?─
Christopher salió también y nos invitó a pasar con un gesto.
─ Hey, ya entren, van a coger un resfriado─
Los cuatro pasamos a la casa y una vez más, al pasar, vi como ahora Christopher le soltaba una buena nalgada a Ethan ¡También Chris le pegaba a Ethan!  Sentí que alucinaba.
PLAS
─ Auch─ protesto Ethan volteando a ver a Chris con la cara avergonzada.
Me volví a quedar congelada ¿Qué mierda era eso? Por dios… que a mí ni se les ocurriera tocarme porque entonces ahora sí que les iba a sacar mi repertorio de insultos.
─ ¿Porque tardaron tanto?─ protesto Chris y le dio otra nalgada más a Ethan ─ ¡Me preocuparon! ─
PLAS
─ Au…─
Ethan se ruborizo enseguida, se llevó la mano atrás para frotarse un poco y musito un “lo lamento Chris” que alcance a escuchar y todavía escuche como le dijo “estas en graves problemas” pero no escuche más porque terminamos de pasar todos a la sala.
 Yo estaba muy nerviosa. Es decir, sabía que nos iban a regañar, pero no sabía que iba a pasar después ¿me iban a castigar? Es que a mí nunca me habían castigado… Nada más el pensarlo hacia que me dieran taquicardias y que al mismo tiempo sintiera entre rabia y vergüenza ¿Cómo se supone que debo reaccionar? Si apenas los conozco… y si querían pegarme como a sus hermanos podían irse directitos a la mierda.
─ ¿Por qué Kevin esta tan mojado?─ pregunto Chris llegando a la sala, ya menos molesto─ ¿Qué hicieron? Además huele a alcohol─
Me quede callada, sin saber que decir, porque simplemente yo nunca tenía que rendirle cuentas a nadie, pero al parecer ahora estaba cambiando y sabía que eso no era algo raro, de hecho era algo muy común cuando tienes una familia. Una vez más, me pregunte que rayos hacía en esa casa y si ahí podía encontrar una familia.
─────────Ethan────────
De verdad que no imagine que estos dos hermanos míos fueran tan inconscientes, inmaduros, burros, despreocupados tan… tan… ¡idiotas! estaba cabreado yo también, aunque en realidad estaba más enojado conmigo mismo por no haberlos detenido.
Si no hubiese sido por sus “cada quien se va por su parte” no habría pasado esto. De verdad que no comprendía sus ganas por querer ser desobedientes y ahora yo estaba en un lío por ser igual de imbécil y dejarme convencer. Chris ya me había soltado dos palmadas y sabía que seguramente después me iba a soltar más. Sentía mucha frustración por estar metido en problemas por algo tan tonto ¿Por qué rayos no los detuve?
Cuando Chris pregunto porque Kevin estaba ebrio Ana se quedó pálida y sinceramente disfrute verla nerviosa ¡Le hacía falta! Todo por sentirse muy viva la niña…
─ Les hice una pregunta─ dijo esta vez más serio y me miro a mí también.
Ahora me tocó a mí tragar saliva.
─ Bueno… es que─ empecé, pero no supe que más decir.
─ ¿Es que?─
─ Es que… nosotros…. Kevin tomo porque…─ 
...“Porque es un bruto que decidió junto con Ana irse por su cuenta y se fue a tomar” quise decir, pero yo no era un chismoso y aunque se tenían merecido un castigo por idiotas, yo no quería echarlos de cabeza, una parte de mí se apiadaba de ellos, así que me encontraba en un conflicto, porque no sabía que explicación darle y cualquiera que diera que no fuera lo que realmente paso, sería una mentiría, de lo cual no quería verme involucrado porque siempre que miento a Chris, mi trasero paga las consecuencias con creces.
Estaba debatiéndome entre que rayos decir cuando Ana pareció recuperar su voz
─ Ya… Verán… Ethan no tiene la culpa de nada, en realidad es culpa mía y de Kevin…─
Vaya, agradecía que hiciera eso por mí. Ana estaba asumiendo sus errores. Primera muestra de madurez.
─ Explícate Ana, que no te entiendo nada─
─ Es que… bueno… nosotros no hicimos lo que ustedes pensaban que haríamos…─
Me preocupe un poco por Ana, porque parecía que se estaba cohibiendo. Chris era de por si alto y Ana de baja estatura, se veía chiquitita y alzaba la cabeza para mirarlo. Chris justo en esos momentos estaba delante de ella, con una seriedad en la cara que no la alentaba demasiado a ser honesta. Sin embargo, oí como trago saliva y se inflo el pecho para poder contarlo.
─ Nosotros no nos fuimos juntos a convivir─ dijo y Chris la iba a interrumpir pero ella no le dio tiempo y continuo hablando─  Kevin y yo pensamos en que sería mejor en que cada quien se fuera por su propia cuenta, el único que no estaba de acuerdo fue Ethan, así que le convencimos que siguiera con nuestro plan y por eso no dijo nada… Cada quien se fue y Kevin al parecer se fue a tomar, pero nosotros no lo sabíamos porque no estuvimos con él y cuando le marcamos nos dijeron sus amigos que estaba ebrio… Pero… Ethan no tiene la culpa de nada, él no quería hacerlo ¿sí? No lo regañes, no es justo─
¡Wow! Esto era nuevo para mí. Jamás había tenido un hermano que me defendiera o que le hiciera de abogado conmigo y ahora Ana estaba haciendo eso, se sintió genial que lo hiciera. Fue un gesto que se me hizo tierno de su parte, mi hermana me estaba defendiendo.
Me di cuenta que Ana era de esas chicas que querían hacerse las fuertes y hacerte creer cosas como “Paso de ti, la verdad no me importas” Pero eso era mentira, porque sí que le importaba. Cuando estábamos esperando a Kevin se estaba poniendo histérica, yo sabía que estaba preocupada. Quizás y en el fondo Ana ya se estaba encariñando con nosotros.
Pero no pude darle vueltas a eso, porque Chris frunció el ceño y me hizo saber que estaba enfadado, y eso a mí me hizo sentir como la mierda. Baje la cabeza triste. De nuevo comencé a sentirme realmente miserable por no haber sido el que parara aquella locura de cada quien irse por su cuenta, como hermano mayor en esos momentos tuve que haberlo hecho.
─ No intentes defenderle─ le dijo Chris─ Ethan también está en muchos problemas, aunque quieras defenderlo. No puedo creer que nos hayan pretendido mentir. Tú no eres así Ethan─
─ Lo lamento en verdad Christopher…─ dije abatido, agachando la cabeza alicaído para no mirarle a los ojos.
Algo que ni Kevin y Ana entendían es que yo no podía salirle con cagadas a Chris, es simplemente antinatural. Él no tenía ninguna obligación de hacerse cargo de mí cuando mamá murió. Él era muy joven para cargar conmigo, sin embargo lo hizo sacrificándose. Sencillamente te sientes más comprometido a no cagarla cuando no se trata de tus padres, si se tratará de ellos es más fácil porque efectivamente eres su responsabilidad, pero ese no era mi caso porque mi hermano no estaba obligado a hacerse cargo de mí.
Me sentí como una basura de ser humano malagradecido, lo único que Chris me pedía era obedecerlo y a mí me gustaba hacerlo, porque si algo no me gustaba era  hacer enojar a Chris, pero ya lo había conseguido, así que ya de nada valía que Ana intentara defenderme.
─ No─ dijo Ana de nuevo con bastante actitud─ No es justo que lo castiguen por esto. No te voy a dejar que lo castigues─ le dijo muy firme y tajante.
─ ¿Ahora tú me das permiso?─
Ana se avergonzó, pero no se cohibió esta vez.
─ No es justo que el pague por nuestras idioteces ¿sí? Nosotros le obligamos─ 
─ Él sabe perfectamente lo que está bien y lo que está mal y….
─ Déjalo Ana─ le dije dolido, interrumpiendo a Christopher─ De todas formas, le digas lo que le digas me va a castigar. Pero gracias por defenderme ¿Hmm? ─
─ No─ dijo Ana otra vez, necia como solo ella era─ A  él déjenle en paz ¿he? Debe ser muy jodido que te echen la bronca por culpa de otros, que lo sabré yo…─ dijo molesta─ A mi échenme toda la bronca que quieran, pero a Ethan no, déjenlo en paz─
─ Ana es muy lindo que lo defiendas─ dijo Andres esta vez, interviniendo─ Pero no mandas tú, señorita, así que mejor comienza a preocuparte por tu futuro próximo. Lo que hicieron no está nada bien ¿se dan cuenta de las múltiples cosas que pudieron pasar? ¿Qué tal que a uno de ustedes les pasaba algo y nosotros como los buscamos? ─ pregunto un poco más enfadado─  Me temo que están castigados─
Sabía que Andres tenía razón porque yo mismo lo había pensado y eso me frustro todavía más, porque supe que no estaba bien y lo hice. Tendría que ponerme un letrero en la espalda que diga “Imbécil” Era ridículo que me encontrara en esta situación sin necesidad.
Asumí que ya que Christopher y Andres se ocupaban de ser la autoridad en casa, entonces yo pasaba a ser el hermano mayor que da consejos e intenta hacer que no se metan en líos sus hermanos menores.
Sin embargo pese a mis nobles intenciones justo en ese momento seguía metido en problemas.
─ Están castigados chicos ─ sentencio Chris ─ No vuelven a salir hasta nuevo aviso ─
Y ahí acabo la madurez de Ana….
─ ¿Y ustedes que mierda se creen para venir a decirme si puedo o no salir y a qué hora debo llegar? Entérense que no tienen ningún puñetero derecho y que por mi pueden irse directito a la jodida─
Casi me desmayo  ¡Ana le estaba hablando así a Christopher! Si yo le llegaba a hablar así me mataba ahí mismo. Ana debía de tener algún privilegio por ser nueva. Ya después yo me ocuparía de darle ciertos consejos de como preservar su vida.
─ Anita… ─ le dije yo apretándole la mano para que me escuchara ─ cof cof… mejor cállate  cof cof si aprecias tu vida cof cof ─
Vale, era pésimo fingiendo tos, pero esperaba que Ana me hiciera caso esta vez si quería vivir más de 15 años. La pobre no sabía con qué clase de mano se estaba metiendo.
─ Una falta más de respeto y vamos hablar seriamente, Ana─ advirtió Chris─ Soy tu hermano mayor─
Me agrado que se llamara hermano mayor de Ana, pero ella ni si quiera lo noto.
─ ¡Vete a la mierda Christopher! ¡Métanse sus amenazas por el culo!─
De acuerdo, mi instinto de supervivencia me hizo saber que debía ayudar a que Ana no se metiera en el lío del siglo con Christopher. Ore a todos mis santos porque no la descuartizara ahí.
─ ¿Qué me dijiste Ana?─ mascullo Chris y antes de que Ana respondiera, yo le tape la boca lo más rápido que pude para lograr salvarla.
─ ¡Dice que lo siente mucho!─ dije yo inmediatamente─ Estoy seguro que Ana está muy arrepentida ahora y que no volverá a decirte nada─
Andres intervino entonces
─ Ethan no intentes cubrirla, ella es quien tiene que decirnos que lo siente porque si no lo hace…
Pero no pudo terminar Andres porque Ana me mordió la mano para que le dejara de tapar la boca y una vez más ladro con furia.
─ ¡Jodanse! ¡Llegan a mi puta vida hace dos días y creen que ya me pueden dar órdenes!─ dijo─ ¿Piensan que por dejarme entrar en su casa y darme de comer un día pueden decidir sobre mí? ¡Pues olvídenlo! ─
Quizás era verdad que para Ana todo esto era nuevo, nadie le había puesto como tal un límite, había estado sin una guía y eso probablemente le iba a traer muchos problemas si no se corregía. Me sentí mal por contribuir en eso.
─ ¡Ana ya basta!─ grito Chris con potencia y me sorprendió. Chris pocas veces gritaba y sé que aquella vez lo hizo para que Ana le escuchara, pero eso pareció encenderla más.
─ ¡Basta ustedes par de idiotas! ¡Déjenme en paz!─ soltó y se veía que iba a caminar directo a hacia la puerta.
─ Suficiente─ dijo Chris fastidiado.
Camino hacia ella y la tomo por el brazo y yo en esos momentos sentí que alucinaba, porque le creí bien capaz de darle unas cuantas palmadas en ese instante para calmarla, así que yo reaccione enseguida para protegerla.
─ Chris déjala─ le dije acercándome a él impulsivamente, para defender a Ana─ Aquí no… Déjala ─
─ No pienso hacerle nada, Ethan─ me dijo─ Al menos aquí no lo haré…─ suspiro─ Pero si quiero que se vayan a dormir, a la cama. Ya son casi las doce y Alex y Abie se fueron a dormir hace rato. Lo mejor es que los tres vayan a descansar ya, aunque creo que Kevin ya se durmió─
Entonces vi a Kevin, que estaba acostado sobre el sofá de la sala, roncando casi, extendiendo todo su cuerpo por aquel sillón. Me dio gracia verlo así, se veía muy torpe, bueno, es que en realidad Kevin era torpe, pero era un torpe al que ya le estaba cogiendo bastante cariño, ese era MI torpe hermano menor al que quería, aunque por sus burradas estaba en problemas.
Andres fue a despertar a Kevin, que parecía más ido que cuando estaba borracho y lo ayudo a subir por las escaleras. Al siguiente instante, Chris, Ana y yo estábamos comenzando a caminar hacia las escaleras. Yo especialmente me sentía desganado.
─ No puedes castigarme─ dijo Ana mientras subíamos─ No puedes─
─ Ana… ─ le dije yo en tono de súplica, para que no arruinara más las cosas.
─ Si puedo Ana, pero no nos pongamos a discutir ¿bueno? ─ le dijo Chris ─ Ha sido un día largo y no quiero estarte regañando. Nos han preocupado mucho. No pueden llegar borrachos así─
─ ¡Pero yo no estoy borracha!─
─ No grites Ani, te escucho─
─ Pero es que me quieres echar una bronca solo porque…
─ Porque no estuvo bien que desobedecieran─ le dijo poniendo un dedo en su boca para callarla─ Ya mañana hablamos, ahora ve a la cama, anda─ le dijo y le dio un beso en la cabeza.
Fue agradable ver eso, parecía natural, como si diario lo hicieran. La verdad yo no tenía ni idea de lo que se sentía tener una hermanita, es más, ni si quiera sabía lo que se sentía tener hermanos menores, pero ahora ya me iba dando cuenta y supe que aunque los hermanos menores fueran endemoniadamente molestos y tontos, les quería y les iba apoyar y estar ahí para ellos, aunque eso signifique incluso que me castiguen por su culpa… ya después me cobraría.
Ana echo una mirada de protesta, pero no dijo más, solo se acercó a mí, alzo un poco la cabeza y me beso en la mejilla a modo de despedida
─ Ni se te ocurra regañarlo─ le dijo Ana a Chris y luego volvió a mirarme con arrepentimiento ─ Lo siento, Ethan, no quería arruinarte la noche─
Sonreí, era agradable que Ana me defendiera tanto, después de todo era una buena chica. Me acerque a ella y la abrace muy fuerte, rodeándola con mis brazos. Ana era muy baja de estatura, así que su cara se tapaba en mi pecho y su cuerpo tan pequeño hacia que me diera la sensación de protegerla de cualquier cosa, a ella, mi nueva hermana pequeña lengua larga.
─ No hace falta que me defiendas, Ani, pero gracias mocosa─  le dije dándole un beso en la frente y la solté para que se fuera a su habitación.
Ana me sonrió otra vez ampliamente alzando la cabeza para mirarme bien. Con ese tipo de sonrisas Ana se veía más frágil de lo que en realidad era…
─ El que me vea como un duende no significa que no pueda defenderte. La has cagado por mi culpa, pues ahora yo seré tu abogada─ me dijo y se dio la vuelta para irse –Hasta mañana a los dos, descansen tontos─
Una vez ella se fue, yo me iba a mi habitación, pero Chris me detuvo
─ ¿A dónde vas?─
Le mire con tristeza, supuse que quizás y a mi si me echaba la bronca hoy, e incluso quizás y hasta me castigaba en su cuarto… Camine con desgana hacia él…
─ No te has despedido de mi bichejo─ me recordó y me sentí aliviado─ No pensarás irte a la cama sin despedirte─
Me acerque a él con algo de vergüenza. Apenas me tuvo cerca me abrazo de forma posesiva. Comprendí que seguramente lo había preocupado y me sentí triste pero no se lo dije. Chris me tomo de los hombros, me dio la vuelta y me guio hasta mi cuarto como si no supiera llegar solo. Cuando entramos vimos a Kevin acostado en la cama y Andres tapándolo con las cobijas mientras este se dejaba dormir como si fuera a invernar.
De pronto de nuevo suspire abatido.
─ Lo lamento, debí detenerlos,  no quise ser desobediente, aunque eso ya no importa porque igual ya lo hicimos…pero puedo asegurar que no volverá a pasar─
Andres miro a Chris y luego me miro a mí
─ Lamento mucho que te vieras embarrado en esto, pero no puede volver a pasar, a la próxima nos llamas, no debes dejarte convencer cuando sabes que no es correcto─
─ Lo sé…─ respondí abatido─  Lo siento en verdad…─
Andres se me quedo mirando con algo parecido a compasión. Se acercó a mí y acaricio mi cabeza, pasando sus dedos por mis cabellos negros. Me dio vergüenza pero al mismo tiempo me gustaba que lo hiciera, se sentía calido.
─ Yo creo que no deberías castigar a Ethan─  dijo Andres a Chris y eso me sorprendió demasiado─  Aunque también desobedeció, sospecho que fuiste el más maduro de los tres ─
Chris me miro también muy detenidamente y note que se lo estaba pensando, a mi casi me dan ganas de aventar fuegos artificiales porque quizás y mi trasero se salvaba.
─ Esto mejor hay que hablarlo mañana─ sugirió Chris─ Hoy todos estamos cansados… mañana tu y yo─ dijo viendo a Andres─ veremos qué hacer con Ana ¿no?─
─ Me parece bien─ dijo Andres levantándose de la cama y viendo con una sonrisa a Alex que dormía hasta el fondo todo desparramado sobre su cama.
 ─ Buenas noches, pequeñajo─ me dijo Andres revolviéndome el cabello en forma cariñosa.
─ Buenas noches, Andres─ le sonreí─ Échame un cable con Chris ¿no?─ le pedí  y él sonrió guiñándome un ojo
─ No te va a castigar─ me aseguro sonriéndome─  Al menos me asegurare de que no te pegue ¿vale? A la próxima no sigas los consejos de Kevin o Ana, te terminaran pasando al lado oscuro, mejor tu hazlos entrar en razón ¿he? Te encargo esa misión. Por ahora descansa─
Asentí con la cabeza y vi como Andres y Chris salían de la habitación.
Qué día había tenido… ¿en qué momento me llegaron hermanos tan desastrosos?  En fin, me quite los zapatos, el pantalón, me puse una camisa de pijama y me acosté a dormir así con boxers, quedándome profundamente dormido sin pensar en lo que pasaría mañana y la verdad es que no quería ni pensarlo.
────────Kevin────────
Puto
Dolor
De mierda.
Me desperté con un dolor de cabeza de los mil demonios ¡Carajo!  ¿A esto le llaman la cruda? Pues apesta. Me quite las cobijas de encima lentamente y estire con pereza la mano para tomar mi celular y mirar la hora. Me di cuenta desde que me desperté que no era temprano, pero no esperaba que fuera el medio día ¡Cuánto había dormido! Eso significaba que me habían dejado dormir y faltar a clases y en ese momento no pude estar más agradecido. Si de por sí solo voy a calentar la banca si encima voy con dolor de cabeza me la iba a pasar durmiendo y de mal humor.
Me levante como pude de la cama y me di cuenta que Ethan ni Alex estaban. Seguramente ellos si fueron a clase… decidí ignorar el hecho de que Andres planeaba asesinarme y salí de la habitación para buscar algo con que aliviar la explosión que había dentro de mi cabeza.
─ Vaya, ya despertó la princesa durmiente de la casa ─ me dijo sarcásticamente Ana cuando se cruzó de frente conmigo en el pasillo ─ ¡Enhorabuena Kevin!  Al fin reviviste. Estaba esperando a que despertaras, idiota ─
Le gruñí somnoliento. Genial, ahora Ana me molestaría todo el maldito día.
─ Puaj, Ana, no me molestes, justo ahora solo quiero…
─ ¿Qué no te moleste dices? ¡Es lo mínimo que mereces! ¿Sabes todo lo que pase anoche por tu culpa? ¡Quedamos en llegar a una hora y tú te fuiste de ebrio por ahí! ─
─ Me está matando este puto dolor de cabeza, Ana, ya mañana me echas la bronca que quieras─
─ Ya sé que te duele la cabeza, es por la cruda, estúpido. Precisamente venía a dejarte esta pastilla─
Me dio un vaso con agua que traía en sus manos junto con una pastillita. Me la tome enseguida, como esperando que tuviera un efecto mágico y me quitara el maldito dolor en la cabeza.
─ Gracias, tonta ─
─ ¿Me quisieras decir que mierda estabas haciendo anoche? ─
─ ¿Qué acaso ahora eres Andres o qué? Menuda mierda, si de por si tengo suficiente con el… ─
─ Si fuera Andres, justo en estos momentos ya estarías bien muerto ─me dijo ─ Por suerte para ti, no lo soy, pero deberías ir bajando a desayunar y apaciguar las cosas ─
Mierda… pues seguramente ya era hombre muerto. Qué pena haber llegado solo a los 15 años ¡Iba a morir virgen! Maldita sea, aún me quedaba tanto por vivir…
─ ¿Tan cabreado esta? ─
─ Ahorita no tanto ¡pero ayer debiste verlo! Estabas tan borracho que no se si te acuerdes. Como sea, estas bien metido en una gorda y gracias a tus estupideces seguramente Ethan y yo también lo estamos ─
─ ¿Los demás fueron a la escuela? ─
─ Si, como ayer no llegaron ebrios sí pudieron levantarse en la mañana ─ me dijo sarcásticamente.
Me puse a reflexionar mi situación. No era la primera vez que Andres me veía o se llegaba a enterar que había tomado, pero jamás había llegado borracho a la casa, nunca. Supuse que si hacia un escándalo cuando se enteraba que tomaba entonces esta vez sería catastrófico. Trague saliva solo de pensarlo ¿Por qué mierda nunca medito las cosas? No, eso no, mejor dicho ¿Por qué nada me sale bien? Maldita sea. Cuantos de mis compañeros beben a mi edad y sus padres jamás se enteran ¡Por qué a mí no me pasa lo mismo! No supe controlarme y comencé a tomar demasiado y de pronto ya estaba ebrio ¿Qué había una forma especial para tomar? Mucha gente tomo lo mismo o más que yo y no los vi borrachos ¿Por qué a yo sí? Puta suerte.
─ Puaj…. Hay que inventar algo, un buen pretexto que nos salve…─ le dije ─ algo que explique porque nos separamos y porque llegue borracho, pero que parezca que no fue intencional, algo se me debe de ocurrir… —
─ Eso no será posible, genio. Ya lo sabe todo ─
─ ¿Qué? ¿Quién les dijo? No me digas que fue el santísimo de Ethan y sus “Sean maduros” porque entonces lo voy a matar ─
─ No, él no fue tonto, fui yo ─
Casi me da un infarto ¿Ana les conto? ¡Ana! Pero si ella era mi nueva cómplice. Que decepción, se me vino el alma al piso ante su traición.
─ ¡Eres una judas! ¿¡Y por qué les contaste!? ─
─ Porque le iban a echar la bronca a Ethan y eso no es justo, él no tiene la culpa de nada ¿vale? El único que no quería irse por su cuenta era Ethan y cuando llegamos  Chris estaba muy molesto con él y no es justo que Ethan pague por tus idioteces, bueno, nuestras idioteces. Ayer se portó muy bien cuando a mi casi me da un ataque al no encontrarte ─
Bueno, quizás y si tenía razón… Pero eso solo significaba que ahora si estaba bien muerto y no podía hacer nada para poner pretextos de lo estúpido que fui ayer.
─ Estoy muerto ─
─ Bien merecido lo tienes─  replico Ana ─ También me preocupaste ─
La mire y note que aunque llevaba Ana viviendo con nosotros menos de una semana, ya estaba comenzando a tenernos cariño. Que idiota soy… y cuando llego estaba intentando odiarla.
─ Diag… como sea… Bajare a ver qué pasa ─
Ana bajo conmigo y entramos a la cocina, donde usualmente desayunábamos.
Cuando cruce la puerta ahí estaban Chris y Andres, como siempre platicando, como si fueran señoras chismeando. Cuando notaron mi presencia antes de que pudieran decirme algo abrí la boca.
─ ¿Qué ustedes no trabajan o qué? ─
─ Hoy no ─ me dijo Andres.
Perfecto, se había tomado el día libre para asesinarme. Absolutamente genial.
─ Antes que intentes decir otra cosa, desayuna ─ me aconsejo Chris
─ Ni los buenos días has dicho ─ se quejó Andres
─ Si Kevin ─ahora dijo Ana chinchando ─ ¿Por qué no eres un niño normal?—
─ Bueno ya vale ─ refunfuñe.
─ ¿Ya te has tomado la pastilla? ─ pregunto Andres ─ Supuse que tendrías la cruda ─
─ Si, ya me la tome ─
─ Me alegro ─
¿De qué se alegraba? ¿De que ya no me doliera la cabeza? ¿O de que ya no me dolería la cabeza para cuando me descuartice? Más bien, me iba a doler mucho otra cosa…
Ana se sentó conmigo a desayunar, al parecer ella tampoco había comido nada. Chris nos puso delante el desayuno y a mí me sirvió  leche con chocolate y se fijó en Ana, como dudando si debía darle, pero entonces le pregunto
─ ¿Te preparo un café? ─
─ ¿Un café con leche? ─
─ Ajah ─
─ Bueno ─ accedió y Chris comenzó a preparárselo enseguida.
Yo estaba más nervioso que de costumbre. Es decir, me iban a matar y antes de eso me estaban dando de comer ¿Qué mierda? Perfecto, una muerte de primera clase con el estómago lleno. Un hermoso día para morir.
Cuando termine lave mi plato y entonces Andrés me hablo.
─ Kevin, sube a bañarte y cuando termines espérame en tu cuarto ¿sí? Quiero hablar contigo─
De haberme podido hundir en la tierra lo habría hecho. Eso era un “Espérame en tu cuarto y prepárate que te voy a pegar” Estúpido Andres, siempre arruinándome la vida.
Suspire y subí corriendo las escaleras queriendo en realidad irme lejos de casa.
Me metí en la ducha y tarde mucho intencionalmente, atrasando mi funeral. Odiaba que Andres hiciera eso ¿Por qué siempre me tenía que pegar? Tenía una forma muy peculiar de castigarme y me daba vergüenza que teniendo 15 años mi hermano mayor me pusiera en sus rodillas e hiciera “eso” pero en fin… no servía de nada discutir con el sobre sus modos. Andres era tan idiota…
─ ¿Kevin ya te has cambiado? ─
¿Por qué tanta prisa en matarme?
─ No, aún no ─ mentí. La verdad ya llevaba varios minutos cambiado.
─ Espero que no me estés engañando solo para librarte ¿he? Solo quiero hablar contigo ─
─ Claro que no ─ reproche ─ Lo que quieres es pegarme ─
Escuche como Andres suspiraba.
─ ¿Me dejas pasar? Por favor ─
Ya no quedaba de otra, de cualquier modo no podía seguir alargándolo, solo me ponía más nervioso de lo que ya estaba.
Abrí el cerrojo con cautela y mire la expresión de Andres, para ir tanteando terreno y saber si estaba enfadado, pero no, no lo estaba… al menos no en esos momentos.
─ Ven, vamos siéntate ─ me dijo, mientras él también se sentaba en mi cama.
Lo hice ahora que aún podía hacerlo y le seguí mirando, esperando que comenzara a ponerse histérico o algo así, pero no lo hizo, de hecho, estaba bastante calmado y yo no podía descifrar si eso era bueno o malo.
─ Quiero que me expliques exactamente lo que paso. Anda, dilo, no importa ¿vale?─
─ ¿Y para que quieres que te diga si Ana ya te conto? ─ refunfuñe
─ Porque quiero escuchar tu versión. Además, Ana no estuvo contigo todo el tiempo y quiero saber lo que hiciste además de beber ─
─ Si vas a castigarme solo hazlo y ya ─
─ Necesito escucharte, para que después entiendas porque te voy a castigar ─
Puaj… que molesto era Andres, solo me estaba poniendo más nervioso y de mal humor. Sí, porque además yo estaba molesto, estaba en mi habitación solo porque pretendía pegarme y eso para mí ya era suficiente pretexto para enojarme.
─ Agh… Solo le dije a Ana que cada quien se fuera por su parte y eso hicimos ¿ok?  Ella se fue a quien sabe dónde y yo me vi con unos amigos que después llamaron a otros amigos y de repente eso se convirtió en una fiesta improvisada. Está de sobra decirte que tome porque ya lo sabes ─
─ ¿Por qué lo hiciste? ─
─ Porque soy idiota ¿vale? Ya está ─ le dije, estando seguro de que eso quería oír.
─ Sabes que esa no es una respuesta ¿verdad? ─
Rodé los ojos ¿Qué mierda quería que le dijera? ¿Me veía cara de adivino o algo así?
─ No lo sé ¿de acuerdo? No tengo ni idea de porque lo hice, solo lo hice y ya, sin darle muchas vueltas al asunto ¿vale? Porque soy idiota y nunca pienso nada ─
Andres dejo salir el aire de su boca y negó con la cabeza.
─ No eres idiota Kevin, pero si es claro que no le diste muchas vueltas al asunto. Si te hubieras puesto a meditarlo un poco hubieras supuesto que ibas a terminar en problemas, justo en esta situación ─
─ Es que ustedes no tenían por qué enterarse ─ dije con rabia de nuevo ─ Se supone que ustedes no lo hubiesen descubierto nunca ─
─ Si y eso es todavía peor Kevin, no puedo creer que enserio tengas la cara dura de decirme que iban a mentirme. Y esa es otra muestra de que no te pones a meditar las cosas, porque incluso tú mismo arruinaste tu propio plan ¿No te das cuenta de todo lo que estás haciendo? No puedes seguir haciendo esto. Alguien pudo haber abusado de que estabas ebrio ─
─ Ya da igual, de todas formas vas a castigarme ─
─ No, claro que no da igual. Les pudo haber pasado algo realmente malo y nosotros no hubiésemos podido buscarlos a los tres juntos. Si tu amigo no hubiese respondido a las llamadas de Ethan y Ana entonces quien sabe cómo te hubieses regresado solo estando borracho, algo pudo haberte pasado de ser así, algo muy grave quizás. Y no solo tú, si Ana o Ethan tenían un accidente y tampoco llegaban no los hubiesen podido localizar porque no sabían dónde estaba cada uno. No estaban juntos como se suponía debían estar ¿Entiendes el peligro que corrieron? ─
─ No seas dramático, eso no paso ─
─ Pero pudo pasar, Kevin, entiéndeme ─
─ Pero no lo fue ─
─ Kevin ¿no puedes reflexionar un poco lo que han hecho? ─
Bufe, porque sabía que Andres tenía razón pero odiaba admitirlo.
─ Encima nos desobedecieron y nos angustiaron demasiado ─continuo ─ Si les damos una orden no es con la intención de molestarlos, todo tiene un porque y casi siempre ese porque es por su bienestar  y por eso es importante que nos obedezcan. Y no solo nos desobedeciste Kevin, pretendían engañarnos, que está igual de mal o peor. Creí que ya te podías comportar de una forma más madura, pero con esto, lo único que has hecho es demostrarme lo contrario ─
Como me fastidiaba que enumerara mis cagadas.
─ Bueno ya, deja el sermoncito, entendí ¿está bien? No lo volveré hacer ─
─ Por supuesto que no lo volverás hacer. Me voy asegurar de que no me vuelvas a preocupar así ni que sigas corriendo peligro─ me dijo ─ Aún sigo sin creer que te pusieras ebrio si no tiene mucho tiempo que te castigue por encontrarte bebiendo con Ethan ¿Qué no pudiste entender nada de lo que hable contigo esa vez? Enserio no te entiendo Kevin, parece que tu objetivo es este, conseguir que yo siempre me vuelva el malo, empeñándote en hacerme ser cada vez más duro contigo ─
─ ¡Ay Andres ya! ─ me fastidie ─ ¡Deja de joderme! ¡Todo lo que hago está mal! ¿Vale? ¿Eso querías escuchar? ¡Pues ahí lo tienes! ¡Ya deja de hincharme las pelotas maldita sea! ─
Vi como mis palabras encendieron un poco a Andres, pero intento mantenerse calmado.
─ Suficiente ─me dijo─ Hable contigo lo que tenía que hablar y espero de verdad que hayas captado el mensaje, Kevin, me preocupas… y precisamente porque me preocupas te tengo que castigar ─
Y encima lo dice como si de verdad le costara tanto “Te tengo que castigar” blah blah… si como no…
─ No retrasemos más esto y recuéstate ya de una vez en mis piernas ──
El que solo lo dijera me enojo y encima me dio vergüenza… recostarme sobre sus piernas siempre era endemoniadamente vergonzoso, como si fuera un tipo débil y sumiso.
─ Vamos Kevin ─ dijo tirando de mí, que estaba yo a un lado de él, pero intente resistirme
─ ¡No! ¡Déjame! ¡No quiero que me pegues!—
─ Ni yo quiero hacerlo Kevin, pero ya deberías entender que todo acto tiene una consecuencia y que debes respetar mis órdenes… Y sé que esto te ayudara a pensarlo mejor la próxima vez─
Finalmente lo logro, como siempre hacia. Me recostó en sus piernas y cuando intente taparme, el rápidamente sujeto mi mano y la puso en mi espalda, pero a cambio yo comencé a moverme como lagartija, intentado huir y el ante eso me dio una nalgada que pico mucho.
PLAS
─ ¡Ay! ─
─ Quédate quieto ─ me dijo ─ Si te mueves solo lo haces más incómodo para ambos ─
Y de repente, comenzó a dejar caer su mano una y otra vez en mi trasero. Carajo… como odiaba que Andres hiciera eso.
A pesar de que Andres no era un gigante como Chris, si era alto y tenía la mano bastante pesada. Me dolía, de verdad que aunque solo fueran unas palmadas dolían y además me avergonzaban demasiado, detestaba con todas mis fuerzas que Andres me pegara… y encima ya me estaba comenzando a arder y a picarme esas nalgadas porque las estaba dando con mayor fuerza a la acostumbrada, lo note enseguida. Ya llevaba un buen rato pegándome en la misma zona y luego cambiaba a pegarme solamente en la otra, eso siempre hacia que me doliera aún más, que me desesperara y me moviera como pez fuera del agua.
PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS
─ ¡Au! ¡Ya suéltame! ¡Déjame! ─ protestaba mientras pataleaba intentando hacer que me soltara.
PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS
─ ¡Andres! ¡Basta! ¡Auu! ─
El imbécil de Andres lejos de detenerse siguió pegándome y yo estaba comenzando a hartarme. Entre más me pegaba más me enojaba, sobre todo porque estaba sintiendo en todo su esplendor  toda esa lluvia de nalgadas, pero entonces casi enseguida se detuvo y sentí como sus manos comenzaba a tirar del elástico de mi pantalón.
─ ¡Estas fumado! ─ replique y quise poner mi mano, pero no podía porque Andres me la sujetaba por la espalda ─ ¡No me los vas a bajar! ─
─ Por supuesto que lo voy hacer ─
─ ¡Andres no! ─
Sentí como bajo mi pantalón hasta mis rodillas y de pronto me dieron ganas de llorar… y quería llorar de pura rabia y vergüenza. Me daba tanta rabia que me bajara el pantalón y yo no pudiese hacer nada, estando completamente a su merced ¡Lo odiaba en verdad! Sobre todo porque sabía que después de bajármelos me iba a volver a pegar y dolería todavía más. De solo saberlo me daban ganas de darle un puñetazo y tirarle todos sus putos dientes, pero como no podía hacer eso comencé a patalear con todas mis fuerzas, revelándome ante el hecho de que ese imbécil me estuviera castigando.
Cuando vio que me movía como loco, atrapo mis piernas con las suyas, dejándome todavía más expuesto y más rabioso. Me comenzó a pegar por encima del bóxer con su mano y yo ya me estaba cabreando enserio, me estaba ardiendo, sentía el calor intenso de mi parte posterior y ya estaba seguro de que mi trasero estaría rojo.
PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS
Siguió pegándome un rato, calentándome cada vez más, y no solo el trasero, sino incrementando mi enojo.
─ ¡Suéltame idiota! ¡Au! ¡Duele! ¡Imbécil! ¡Estúpido ya fue suficiente! ¡Ya!─
Dejo de pegarme y escuche como de pronto agarraba algo. Gire la cabeza para ver que era pero no pude verlo bien.
─ Y todavía de lo que haces me insultas ─ me regaño sin pegarme ─ ¿No te das cuenta de todo lo que ayer hicieron? ¿De verdad pensabas que no te iba a castigar? ¡Me preocupe mucho ayer  Kevin! De verdad tenía mucho miedo de que algo te pasara y tú sigues sin entender que no fue cualquier cosa y si aparte me insultas, no me dejas muchas opciones─
Sentí después  como algo de madera golpeaba mi trasero con fuerza. Enseguida entendí que era un puto cepillo y ahora sí que sentí ganas de llorar de puro dolor, esa maldita mierda me iba a doler mucho y no tarde demasiado en comprobarlo, porque Andres comenzó a tirar una lluvia de cepillazos sobre mí ya calentado trasero en boxers. Quise decirle mi repertorio de insultos, pero no lo hice, en vez de eso me agarre fuerte de la colcha y comencé apretar los dientes para aguantar sin quejarme tanto, no quería darle el gusto a Andres de que supiera que en verdad me estaban matando esos cepillazos.
Pero ese noble objetivo no duro lo que hubiese querido, porque el jodido de Andres comenzó a darme cepillazos en los muslos y ahí simplemente duele demasiado. Quería retorcerme como lagartija pero ni si quiera podía hacer eso porque sujetaba mis piernas para que no me moviera tanto. Comencé a llorar silenciosamente, dejando escapar unas cuantas lágrimas. Estaba haciendo mi mejor puñetero esfuerzo por no comenzar a llorar como un crio y aguantar esos cepillazos infernales, pero ya sentía como me ardía horrores el culo, así que en vez de llorar como un crio no aguante más y comencé a protestar, enojado por encontrarme en esta situación, viendo el piso y sintiendo cada maldito azote que Andres me daba como castigo, por algo que no era su asunto.
─ ¡Maldita sea Andres! ¡Es mi puta vida! ¡Déjame en paz! ─ dije apretando los ojos, aguantando los cepillazos y dejando escapar unas cuantas lagrimas silenciosas llenas de rabia ─ ¡Yo puedo hacer con ella lo que se me pegue la maldita gana! ─
─ No, no puedes hacerlo porque tienes solo 15 años ¿entiendes? Y no puedes andar por ahí haciendo lo que se te venga en gana ¡Caray Kevin! No puedes tomar hasta embriagarte y encima pretender mentirnos, desobedecernos como lo hiciste y preocuparme de la manera en la que lo hiciste ¡Llegaron a las 12 de la noche y no sabíamos dónde estaban! ─
SMACK SMACK SMAKC SMACK SMACK
─ ¡Sí! ¡AU!  ¡Si puedo hacerlo! ¡Así que deja de pegarme idiota! ¡Auu! ─
SMACK SMACK SMAKC SMACK SMACK
─ ¡Kevin ya fue suficiente! ─ dijo Andres pegándome especialmente fuerte cuando hablo ─ Estoy cansado de que me insultes y me desobedezcas ¿Por qué no mejor te pones a reflexionar lo que hiciste? ─
─ ¿Por qué no mejor te vas a la mismísima mierda? ─
¡SMACK!
─ ¡Ay!─  me dio un cepillazo muy fuerte en el centro de mi trasero, que hizo brincar por el impacto.
Entonces Andres soltó mi mano y mis piernas. No tarde ni un segundo en llevarme la mano atrás para frotarme, sin embargo no pude hacerlo mucho tiempo porque Andres me levanto de sus piernas. Apenas me levanto, me seque lo más rápido que pude las lágrimas que había soltado, para mostrarle que no me había hecho llorar, aunque obviamente era mentira. Creí estúpidamente que se había terminado, pero entonces vi como comenzaba a sacarse el cinturón.
─ ¿Qué mierda haces? ─ pregunte mientras comenzaba a subirme el pantalón.
─ Ya sabes lo que estoy haciendo ─ me dijo frio ─ Para que aprendas a obedecerme ─
─ ¡Vete al carajo! ─ espete ─ ¡Ya deja de pegarme! ─
Andres suspiro, una vez más, como siempre hacia cuando se fastidiaba.
─ De verdad Kevin, no sé por qué no comprendes la razón por la cual te estoy castigando. Solo te estoy pidiendo que nos obedezcas y no tomes a esta edad y eso ya te lo había dicho ¿Qué te hizo creer que venir ebrio a casa haría una fiesta? Nunca te pido nada que sea irracional, al contrario, todo lo que te pido es por tu propio bienestar. Hasta que no entiendas que estuvo mal lo que hiciste te lo voy a seguir explicando y te seguiré castigando, pulga ─
Ya ni si quiera le pude responder porque me agarro del brazo e intento llevarme al escritorio a que me inclinara para que me pegara con ese puto cinturón. Simplemente me encendí.
─ ¡Suéltame! ¡Ya! ¡No voy a dejar que me sigas pegando estúpido! ─
Volvió a tirar de mí y finalmente hizo que mis manos tocaran el escritorio. Después intento volver a bajarme el pantalón y me encendí mucho más si es que esto es posible para las leyes de la física. Y ya que estaba intentando bajármelo y no me sujetaba tan fuerte, aproveche para empujarlo con demasiada fuerza, haciéndole un poco de daño pero logre hacer que retrocediera y se tambaleara. Andres hizo una cara de sorpresa y luego de pura furia, entonces supe que ahora quizás y si me mataba de verdad.
─ Me canse ─ me dijo y me tomo fuerte otra vez del brazo y de nuevo, en vez de intentar ponerme en el escritorio, me tomo con brusquedad y me recostó de nuevo en sus piernas, volvió a atrapar mi mano y bajo mis pantalones, entonces sentí como me iba a bajar el bóxer y a mi casi me da un ataque de pánico.
─ ¡No! ¡Andres! ¡Lo siento! ¡Perdóname! ─
─ ¿Crees que pidiendo perdón vas a borrar todo lo que has hecho? ─ me dijo esta  vez más  molesto ─ ¿Crees que disculpándote se me va a olvidar que ayer llegaste ebrio, que te pudo haber pasado algo malo y todo lo que nos preocuparon anoche? ─
Cuando me menciono todas mis cagadas me olvide pronto de la disculpa.
─ ¡Pues no sé qué más quieres carajo! ¡Ya te he dicho que lo siento! ¡No puedo hacer nada más! ¡No sé qué otra cosa esperas que haga maldita sea! ─
Termino por bajarme el bóxer y no puedo describir lo que sentí, además de infinita vergüenza me sentí totalmente vulnerable, mirando el suelo con el culo en pompa desnudo, completamente expuesto a que mi hermano mayor me diera la paliza de mi vida.
ZAZ… ZAZ….
─ ¡Lo que espero que hagas es que te comportes! ─ me dijo esta vez molesto dejando caer el cuero en mi trasero, haciendo que brincara en cada azote pausado que daba ─ ¡Solo quiero que dejes de ser tan rebelde y entiendas lo desaprobarle de tus acciones! ─
ZAZ… ZAZ…
─ ¡AU! Snif… ¡AY! Snif… ─
Comencé a llorar fuertemente y a patalear cuanto podía desde el primer cinturonazo, dolió demasiado. Cuando el cuero rozaba con mi piel, brincaba y sollozaba, ya no lo podía evitar porque el contacto del cinturón con mi trasero me estaba quemando. Sin darme cuenta comencé a llorar como un crio desconsolado. En realidad Andres creo que en el fondo no era tan duro, porque me estaba dando pocos cinturonazos pausadamente, no me los daba exactamente fuertes pero tampoco flojitos, y eso no quiere decir que no me doliera ¡Sí que me dolía! Y mucho. Encima me daba vergüenza porque me había bajado el bóxer ¡Me estaba pegando con el trasero desnudo! Eso hizo que doliera más,  aunque fueran pocos igual dolían. Esta vez no me importo que Andres me escuchara llorar, me daba igual, solo quería llorar y sacarlo todo.
No sé porque de pronto comencé a sentirme como la mierda, quizás por verme ante el hecho de que Andres se la pasaba castigándome porque todo lo hacía mal y que además yo lo había hecho enojar de nuevo, cuando el en realidad había llegado estando bastante tranquilo. Comencé a odiarme por ser tan jodidamente insoportable y odioso…
─ ¡Ya vale Andy! Snif...  Lo siento… snif… snif… perdóname Andy… perdón ─
Escuche como Andres chasqueaba y soltaba el cinturón. Yo sabía que si le decía “Andy” naturalmente se iba ablandar, pero en esos momentos no lo hice a propósito, me salió llamarle así. Andres comenzó a acariciar mi espalda con cariño y me pregunto con voz dulce.
─ ¿Qué es lo que sientes pulga? ─
─ Ser… snif…ser un imbécil snif… snif ─
Andres suspiro y volvió a tomar el cinturón
¡ZAS!
─ Ya te dije que no espero que me contestes eso ─
─ ¡AHH!  Snif snif… Lamento haber llegado ebrio  Snif… haber desobedecido y pretender mentirte  Snif… y lamento haberlos preocupado snif… snif… ─
Haberlo dicho hizo que de verdad me sintiera muy triste, pero enserio triste. No sé porque decir todo lo que hice mal me puso todavía más sensible y de bajón de repente… Me comenzó a doler el que nunca hiciera nada bien… lo único que hacía era molestar a los demás y hacer que se preocuparan por mi… y yo a cambio lo único que hacía era cagarla una y otra vez. Sin contar el hecho de que había metido en problemas a Ethan cuando él no quería desobedecer. Okey, yo tenía conciencia retardada porque todo esto comenzó a hacerme sentir realmente miserable.
Para mi único consuelo Andres dejo de zurrarme con el cinturón, aunque realmente me habría dado como máximo diez cuerazos, en esos momentos me seguía doliendo muchísimo el traste, sentía que me quemaba  y seguía llorando desconsoladamente. Creo que Andres se preocupó por eso, porque me subió el bóxer con cuidado, aunque de igual modo el  contacto de la ropa me ardió un poco. Me levanto cuidadosamente de su regazo y me abrazo aunque yo quise alejarlo de mí.
─ Ya Kevin… ya no te voy a pegar más ¿sí? Tranquilo pulguita… ─ me dijo sin soltar el abrazo, apretándome fuerte, de una manera posesiva ─ Ya todo paso. Ahora a portarse bien ¿he? Ya no me hagas ser malo contigo ─
Andres comenzó a secarme las lágrimas que me seguían escurriendo al mismo tiempo que me abrazaba. No me importaba que me viera llorar ni que me hablara en ese tono tan infantil.
─ No estés triste campeón… ─ me decía mientras me comenzaba a levantar el pantalón. Tampoco me importaba que tuviera el pantalón hasta los tobillos ─ No llores más, me duele verte así…. Ya entendiste que lo que hiciste estuvo mal ¿verdad? Y ya no lo vas hacer pulguita, ya te vas a comportar ─
Aunque Andres me hablaba con dulzura me estaba sintiendo como la mierda.
─ Todo lo que hago…snif… es malo ─ le dije sin dejar de llorar ni un poco ─ Lo único que hago es darte problemas… snif snif… ─
─ ¿Qué? ¡No! Claro que no pulga, sabes que no es cierto, tu sabes hacer mucho más que eso y sé que…
─ Pero… snif… tú mismo lo dijiste… snif ─ lo interrumpí y aunque precisamente estaba dolido, de pronto al recordarlo comencé a sentir rabia que el mismo me había dicho hace unos días que “Lo único que hacía era darle problemas”
─ ¿He? No, yo…
─ Claro que lo hiciste ─ volví a protestar esta vez de nuevo más furioso ─ ¡Tú me lo dijiste el día que Ana llego! ─
Entonces Andres deshizo el abrazo y me miro sorprendido, recordándolo. Después de todo no tenía mucho de eso, Ana solo llevaba tres días aquí.
─ Pulga no lo dije enserio, estaba molesto pero yo jamás pensaría que…
─ ¡No es cierto! ─ proteste enojado llorando ─ ¡Si lo dijiste es porque eso en realidad piensas! No te molestes en retractarte Andres… snif… se perfectamente que eso piensas, lo único que puedo hacer es dar problemas, todo lo que hago está mal ¡siempre! ─
─ No, cariño, cuando uno está molesto dice las cosas sin pensar y sabes que yo te quiero mu…
Intento abrazarme pero lo empuje.
─ ¡Vete de aquí! ─ le espete deseando que desapareciera de mi vista ─ ¡Largo! ─
─ Kevin escúchame, déjame explicarte que lo que yo hice estuvo mal y lo sie….
─ ¡Vete! ¡Este es mi cuarto y quiero que te vayas! ¡Desaparece! ─
Andres me dedico una mirada de pura tristeza y arrepentimiento, pero en esos instantes no me importo ni me valía que me mirara así. Tras mirarme un poco más bajo la cabeza y comenzó a caminar hacia la puerta, como dándose por vencido que no estaba dispuesto a hablar con él,  pero antes de salir volvió a dirigirse a mí.
─ Lo siento mucho Kevin, no lo dije enserio… te quiero mucho, más que a nada pulga… y cuando quieras hablar conmigo aquí estaré, siempre voy a estar… ─
No le respondí ni le hice caso. Simplemente cuando se fue cerré la puerta de mi habitación y me tire a mi cama a llorar, dolido, realmente dolido recordando sus palabras… aunque se hubiera disculpado de cualquier modo me había hecho sentir mal y ahora no quería verlo. Me deje llorar sin resistirme y comencé al mismo tiempo a frotarme el trasero, porque para ponerle la cereza encima a la mierda me estaba doliendo mucho la cola además de dolerme profundamente el alma.

Nota autor: ¡Holi a todos :D! Solo quiero aclarar que los “PLAS” solo son para darle sonido a la historia, no como un punto de referencia de cuantos azotes fueron en total, eso ni yo misma lo sé. Y sé que para muchos una tanda de mano, luego de cepillazos y de remate cinturón pueda ser mucho, o que el cinturón es algo horrible (como según Kevin lo describe) pero en realidad el cepillo puede llegar a doler muchísimo más (pregúntenselo a mi cola) para mí el cinturón lo que tiene es que es muy escandaloso (me encanta el sonido hehehe) Aunque si no se usa doblado duele muchísimo. Pero en fin, lamento si el capítulo fue un poco largo ¡Dejen un comentario opinando si les gusto! Mando abrazos de oso a quien me lea J  

viernes, 1 de julio de 2016

La herencia de los Robertson - Cap 8.

─────Ana─────
Amanecí en un cuarto grande y blanco, con una cama hasta la otra extremidad del cuarto. Había una chica rubia durmiendo en ella… Casi me levanto del susto, pero entonces recordé todo.
No me había ido a vivir con cuatro desconocidos, sino con 6 de los cuales 5 eran hombres ¿Qué mierda? Pero en fin… Constantemente yo estaba en un vaivén de locuras y esta se llevaba la palma. Comencé a analizar mi situación tumbada en la cama.
Anteayer, en Viernes, había regresado a la casa hogar con la intención de ver si estaba ahí Edward, a lo cual comprobé que no pudo haber sido puesto que no lo encontré, pero si me encontré a la estúpida de Carmen, que al verme intentando salir de sigilosamente sin que nadie me viera, se enfureció. La muy perra me llevo a su despacho y comenzó a pegarme ahí ¡Me dio con el cinturón y con la vara la muy salvaje! ¡Yo estaba tan rabiosa en esos momentos también!  Hoy hace dos días de eso y sigue doliéndome el trasero ¡Me dejo marcas de la vara la muy puta! Y esas se tardan unos días en irse, sobre todo en mi piel que sin ser sensible se tarda mucho en sanar y cicatrizar. En fin… Al final después de pegarme hasta el cansancio con la vara, logre escaparme y corrí de nuevo hasta mi casa y me puse a llorar al volverla a encontrar vacía, sin Edward, mi mejor amigo ¿A dónde habrá ido? Quien sabe… pero no quiere que lo encuentre porque no dejo ni una nota ni nada.
Al siguiente día en Sábado por la mañana llegaron estos tipos a mencionarme ese puto apellido que detestaba “Robertson” Pendejos de mierda… bueno, ellos no tienen la culpa.
Mi madre jamás me enseño así, pero tampoco me oculto que Alfred Robertson fue mi padre biológico y que el simplemente jamás se enteró de mi nacimiento porque se fue antes de que a mama le creciera la panza (aunque algún chisme debió llegarle). Él se fue porque tenía otra vida ya con una esposa y con hijos. Por eso mi madre jamás le dijo nada y se fue ¡Pero él jamás la busco! La abandono el muy cabron y me abandono a mí también…
Pero bueno, ese no es el tema. El punto es que llegaron estos dos tipos a mencionármelo y me enfurecí, más cuando supe sus intenciones de herencia ¿me querían comprar tan fácil con dinero? Bueno, resulto ser que tan malos no se veían… y termine aceptando porque tenía miedo de que me llevaran a la casa hogar. Ahora que no estaba Edward ¿Quién me iba a proteger? No es que esperara que ellos lo hicieran, pero al menos no estaría sola ¿ajah? Y eso era lo que en esos momentos menos quería. Estar sola. Al final no parecen ser gente mala y de hecho son bastante acogedores, un poco melodramáticos los demás y hasta emberrinchados, pero nada que sea malo realmente.
Y ahora, hoy termine así, en domingo. Apenas llevaba un día viviendo con los Robertson ¿Cómo puede cambiar la vida de alguien en tan poco tiempo? Y todo fue a raíz de que me escape con Edward y de que él ahora se había ido  a quien sabe dónde.
Finalmente después de contemplar el techo decidí levantarme y sentarme con cuidado en la cama, aun dolían aquellas marcas de la vara.
─Buenos… buenos días…─dijo la rubiecita despertándose mientras yo me ponía los calcetines
─Buenas días Abie ¿te desperté?─
─Para nada…─
Supe que mentía. Yo al levantarme aunque no quisiera siempre hacia mucho ruido. Yo era muy ruidosa sin querer serlo realmente.
─Ho, ya se levantaron ─dijo entonces Andres tocando y entrando
¿Qué manía? ¿Para qué tocar si de todas formas vas a entrar?
─El desayuno está servido chicas, bajen a desayunar y ya luego se bañan─
Dios ¿Por qué todo era tan extraño? Hacía años que nadie iba a mi “habitación” a decirme que ya había preparado el desayuno. Si acaso quizás lo más cercano a eso fue cuando yo hacia el desayuno con Edward y por “hacer el desayuno” me refiero a salir a comprar o comer cualquier cosa en la calle que se nos antojará. Entonces comprendí que quizás así se sentía tener algo parecido a una familia. Me dio escalofríos de tan solo pensarlo, no podían ser las cosas así.
Abie y yo nos levantamos y comenzamos a caminar por el pasillo.
─Aggh…─escuche gruñir a un joven castaño de ojos verdes, todo somnoliento saliendo de su habitación con la camisa medio alzada─ Andres que son las once de la mañana…─
─ ¡Pues por eso! Ya es tarde Kevin─
─Buenos días Andres ─dijeron Ethan y Alex casi al unísono medio dormidos.
Vaya… todos dormían demasiado en aquella casa. Lo cual para mí era fantástico, si había veces en las que yo me levantaba al medio día.
─ ¿Y dónde está Chris?─pregunto Abie─¿Ya se levantó?─
─Él está allá abajo sirviendo el desayuno ─respondió Andres demasiado alegre. Él era muy alegre, creo.
─ ¿Qué tal la noche Ana?─me preguntó Ethan despertándose ya del todo
─Casi me da un infarto al despertar aquí. No recordaba que fui obligada a venirme a vivir con 5 hombres y una mujer─
─Eso suena muy enfermo ─respondió Kevin haciendo una mueca, mientras seguía manteniendo esos ojos adormilados.
─Pero no te obligamos ─dijo Andres indignándose─ Te pedimos que vinieras─
─Ya, claro. A base de amenazarme con regresarme a la casa hogar esa de mierda ¿no?─
─Habla bien, no hace falta decir groserías─
─Todos dicen groserías aquí─
─Y eso se acabó, desde ahora el que diga una grosería se lleva un castigo ¿he? Nada de ser vulgares, ni yo ni Chris las decimos tanto como ustedes y eso se terminó, porque ni nosotros que somos mayores las diremos. Suena muy feo─
Kevin bufo en tono de burla.
─Quiero ver eso─
─Y yo quiero ver cómo te va ir a ti si comienzas de palabrotero ¿he?─
Alex, que aún parecía dormido decidió entrar en juego.
─Caray que es la mañana y ya nos están amenazando…─
─ Yo ni digo groserías ─ se quejó Ethan
─ ¿Y tú?─le dije a Abie─¿No dices nada?─
Todos estaban “discutiendo” menos ella.
─Ella nunca habla ─me respondió Alex
Rodé los ojos
─Te decía Abie ¿No dices nada?─
─Si digo algo comenzaran a echarme la bronca porque Andres tiene razón…─
Ethan resopló y le cerro la boca a Kevin antes de que empezará hablar, porque ya estaba comenzando a abrirla cuando Abie le dio la razón a Andres.
─ ¿Y si mejor ya bajamos?─
─Hmm…─dijo Alex oliendo─ Huele a… ¡huele hot cakes! ¡Yo quiero!─
Y con una impresionante energía matutina el niño ese salió corriendo en una estampida a la cocina.
Los demás nos limitamos a bajar, aunque fue algo difícil bajar por las escaleras, más bien incómodo. Detrás de unos iban otros y eso era extraño,  éramos como una especie de manada.
─ ¡Chris que rico huele!─alcance a escuchar desde la cocina hablar a Alex
─Pues más vale que este rico porque a mí y a Andres nos ha costado horas preparar tantos hot cakes para tanta gente. Por cierto buenos días a todos muchachos─
─Seguro que están ricos ─dijo Andres─ Y si no lo están igual se lo comen─
─Vaya, que amabilidad la tuya ─Bufe.
─ ¡A ver chicos!─alzo la voz Chris para que le prestáramos atención─ Los platos están servidos en la mesa de la cocina integral. Cada uno tome su plato y vayan sentándose a comer. Entre todos ustedes vayan preparando la mesa. Organicen quien pone cubiertos, vasos y servilletas. Por cierto ¿A quién le gusta la leche caliente?─
─ ¡Yo!─dijeron al unísono Alex y Abigail
─ ¿Ustedes tres fría?─pregunto mirando a los demás.
Kevin y Ethan asintieron, aunque yo no, a mí no me gustaba ni si quiera la leche.
Chris y Andres continuaron con su labor de “cocineros” mientras todos estábamos sentados. Después de unos minutos se sentaron ellos también a comer Hot cakes, aunque cuando ya casi estábamos todos terminando  Andres llevo una hoya con leche caliente y un empaque de leche fría a la mesa y luego fue Chris quien llevo el chocolate─¿A quién le gusta la leche con chocolate? Ya sé que a ti no te gusta Ethan─
─A Kevin, Alex y Abigail si les gusta ─respondió Andres por ellos─ No sé a ti como te guste la leche Ana─
─Ya les dije que no me gusta la leche─
Christopher puso una mueca de inconformidad.
─Tienes que tomar leche, Ani, es necesario para tu salud─
─No quiero─ dije terminándome mi plato al fin y llevándolo al fregadero para limpiarlo, intentando evadirlo.
─Ana…─
─ ¿Qué?─
─Te dijimos que tienes que ser obediente. Solo es un vaso de leche─
─Y ya te dije que no me gusta la leche─
─Tienes anemia, debes alimentarte bien─ respondió esta vez Andres y comencé a molestarme porque dos personas me estuvieran echando la bronca.
─Tengo un grado bajo de Anemia, no es algo fuerte ─me defendí─ Y ya he dicho que no voy a tomar leche─
Termine de lavar mi plato y comencé a pasar sobre la cocina cuando Andres me sostuvo del brazo
─Ana, tomate esa leche. Haznos caso… se buena ¿si cariño?─
Y encima me decía “Cariño” ¿Qué de repente me vio cara de niña pequeña? Tenía 15 años, no 7… que fastidioso.
─Ya dije que no voy a tomar una mierda─
Comencé a jalarme hacia adelante pero Andres me sujetaba con fuerza
─Ana, espera, al menos toma unas vitaminas ¿sí? Solo unas vitaminas por hoy─
Yo no escuchaba lo que me decía, simplemente jale muy fuerte mi brazo para irme de una vez. Pero no contaba con que lo hiciera con demasiada fuerza porque Andres me soltó, probablemente pensando que me haría daño si me sujetaba, sin embargo, al soltarme me caí de sentón completamente sobre el suelo y dolió como no tienen idea, porque las marcas de la vara estaban presentes en mis piernas, mi trasero y en la parte baja de la espalda.
Sentí que me daban ganas de llorar.
─────Andres─────
¿Por qué eran tan difíciles tomarse un vaso de leche? Si bien pude haberlo dejado pasar, sin embargo no podía ser así con Ana, porque ella tenía que entender que ahora vivía en una familia con reglas y que ella debía de ser obediente con lo que le mandase yo o Chris y esa era la razón de mi insistencia con la leche, mi obligación era dejarle claro desde el principio que hay reglas y ordenes que debe acostumbrarse a obedecer o sino, después sería más difícil acostumbrarla.  Además de que en realidad le hacía falta por su anemia y no iba a permitir que descuidara su salud bajo ninguna circunstancia. Esa niña NECESITABA tomar leche.
Sin en cambio las cosas no resultaron muy bien. Después de nuestra pequeña discusión y mi intento de que al menos tomará vitaminas, Ana se cayó de sentón con bastante brusquedad. Supe que debió de haberle dolido porque fue una caída brusca por la fuerza que empleo al intentar soltarse, sin embargo me alarme al ver sus ojos cristalinos, con ganas de llorar.
─ ¡ANA!─ grite al verla caer y fui muy rápido hasta donde estaba sin si quiera darle tiempo a reaccionar del todo─ ¿Estás bien?─dije y con mucha facilidad la tome de las axilas y la levante para que se quedará parada.
Ella inmediatamente se comenzó a frotar el trasero con mucha desesperación y me miro con ojos húmedos. Eso me preocupo bastante
─ ¡Duele! ─decía apretando sus ojos y moviendo sus pies como pez fuera del agua.
Al escuchar la caída y sus gritos, mis demás hermanos vinieron y observaron confusos la escena, excepto Chris que corrió junto a Ana también
─ ¿Ana que pasa?─le pregunté─¿Te duele tanto de verdad? ¿Vamos a un doctor?─
Chris ni si quiera le pregunto algo y la abrazo, mientras Ana seguía frotándose
─ ¿Te dislocaste algo? ─ seguí preguntando─ Qué tienes Ana por Dios dime que si no dices nada no puedo ayudarte─
─Te duele la colita ¿verdad?─le pregunto Chris con un tono más infantil acorde a su edad, sin embargo Ana asintió ─¿Te hiciste mucho daño no?─
─… Si…─
A pesar de que Chris la abrazaba ella seguía frotándose y yo seguía confundido. Insistía en que la caída fue fuerte pero no para frotarse con esa desesperación…
─ ¿Te duele porque te caíste muy fuerte o porque te habían pegado ya antes?─le pregunto Chris
¿Cómo pude ser tan bruto para olvidarme de eso? Si alguien sabe la respuesta que me la diga. A mí se me había pasado esa escena en la que Chris y yo vimos cómo le pegaban muy fuerte con una vara. Con lo rápido que había pasado todo ni me había puesto a pensar en eso.
Algo avergonzada y aún con los ojos húmedos respondió con la mirada clavada en el suelo
─Duele porque… me pegaron antes─
Comenzó a dejar de frotarse frenéticamente, pero aún se le veía adolorida y con ganas de llorar.
─Ana ¿aún sigue doliéndote?─pregunte incrédulo. Es decir, ya habían pasado tres días
─Si…─
─Caramba ¿pero cuánto te pegaron para que aún duela?─respondí de pronto molesto ¿Cómo le pegaban tan salvajemente? La vara debe doler mucho.
─ Hasta el cansancio con la vara. Esos golpes tardan mucho tiempo en sanar…
─ ¿Tienes cicatrices?─
─No son cicatrices, son marcas que después se irán…─
Apreté los puños y Chris fue quien enseguida hablo
─ ¿Están muy profundas esas marcas?─
─No, pero si tengo rojas las líneas de la vara…─
Como carajos le habían pegado tanto. Que hijos de… mejor me callo.
─ ¿Te has echado algo?─pregunté─¿Pomada? ¿Algo así?─
─Alcohol. El alcohol siempre me ayudaba mucho en la casa hogar para curarme esas  marcas, con eso cicatrizas más rápido, aunque arde al echarte─
Vi como Chris también se molestaba
─ ¿Te pegaron en una zona más?─
─En realidad solían pegarme desde la parte baja de la espalda, hasta la parte alta de las piernas─
Chris con mucha delicadeza la tomo
─Ani, voy a ver cómo están esas marcas, lo voy hacer rápido para no avergonzarte, pero necesito ver que tan malo es y saber si necesitamos llevarte al doctor─
Sin esperar si quiera su respuesta tiro de su pantalón de pijama y ahí observamos todas esas líneas de vara que marcaban su trasero y sus piernas…
Me enoje. Yo JAMAS pegaría  así a uno de mis hermanos, quizás si les había dado alguna vez con un cinturón o un cepillo, pero pegar así de salvaje con una vara, nunca.
─Va a sanar, aunque tardará unos días más ─dijo Chris─ Es un alivio saber que no son marcas permanentes…─
Esto último lo comento más para sí mismo que otra cosa y yo estuve de acuerdo en ese último comentario.
─Duele…─
─ ¿Por qué no nos lo dijiste antes?─
─ ¿El qué?─
─Las marcas…─dijo Chris tocando con delicadeza esas líneas finas y rojas que tenía en las piernas ─Te hubiésemos comprado algo desde ayer para que ya no te duela tanto─
─No pasa nada…─dijo ella igual tocándose con suavidad esas marcas ─En realidad no es la primera vez que me pegan tanto con una vara─
Sentí que me daban un puñetazo en el estómago ¿Estaba diciéndonos que estaba acostumbrada a la vara?
─ ¿Cuántas veces te han pegado con eso?─pregunté
─Muchas veces. Casi siempre me pegaban con eso Andres…─
─Mierda ─dijo entonces Kevin─ Sí que está marcada desde las piernas hasta la parte baja de su espalda─
─No es para tanto…─musito incomoda, aunque no parecía darle vergüenza que le viéramos la ropa interior─ No es que me dejen cicatrices para toda la vida, antes era muy común castigar con la vara… aunque arde un infierno─
Alex la miro con horror. Supongo que se imaginaba lo mucho que le dolía
─ ¿Cómo aguantaste que te pegaran todos estos años?─preguntó
─No es como si tuviera opción ¿no? Ahí vivía, ahí me daban de comer… pero por eso me escape hace medio año─
─ ¿Te escapaste porque te pegaban mucho?─
Se veía notoriamente incomoda Ana, sin embargo no ignoro la pregunta.
─No exactamente… en realidad fue porque… porque bueno, es algo muy personal. Pero  no fue precisamente porque me maltrataran demasiado─
─Hay que denunciar ─dije─ No pueden pegarles así─
─ ¡Que! No oye espera no puedes hacer eso ¿queda claro?─De pronto comenzó a tensarse demasiado y me pareció extraño que reaccionara de esa forma─ Ni se te ocurra, no quiero problemas. Además solo me pegaban a mí, a los otros ni los tocaban. Yo siempre fui la más problemática─
─ ¿Pero qué rayos te pasa?─le dijo Ethan molesto y yo también quería preguntarle lo mismo─ ¿Qué no sientes coraje? ¡Te pegaban! No debes quedarte callada─
─No voy a denunciar nada ¿de acuerdo? Fin del tema─
─No te entiendo ─le dijo─ Te sientes ofendida porque querían regresarte a la casa hogar pero no haces nada─
─Bueno… si ella no quiere en realidad no podemos obligarla, aunque deberías pensarlo Ani ─dijo Chris suspirando─ JAMAS volverás a ese lugar, Ana, nunca lo vamos a permitir─
Ana sonrió muy complacida con esa respuesta, notoriamente más aliviada. Se subió un poco el pantalón del pijama, que de todos modos lo tenía descubierto solo de la parte de atrás. Nos volteó a ver a todos con un alivio enorme ─Gracias─
─Ahora iremos por una pomada y te vas a curar esas marcas ─sentencie. Ya no iba a dejar que nada le hiciera daño a esa niña.
Rodo un poco los ojos pero me sonrió.
─De acuerdo…─
Terminamos de “desayunar” y cada quien subió a bañarse y eso fue un nuevo reto. JAMAS había contado con que éramos tantos y solo había 4 baños, pero solo 3 tenían regadera. Uno de los tres incluso tenía un jacuzzi pequeño, ese estaba en frente del cuarto de las chicas, que fueron las primeras en exigir ese baño para primero bañarse ellas.
─ ¡Nosotras queremos este baño!─grito Ana corriendo a ponerse en la puerta─¡Somos chicas nosotras lo queremos!─
─Aquí el baño es de todos ─rectifique, pero entonces Chris que venía subiendo las escaleras hablo
─Lo mejor que podemos hacer es asignarnos baños cada quien, así cada uno deja su toalla en su baño correspondiente. Si todos entramos a cualquiera será un desastre. Las chicas usan shampoos especiales de niñas y si van a cualquier baño se encontraran con puros shampoos para hombres, además por higiene cada quien debe tener una toalla propia y su esponja para tallarse y si tomamos cualquier baño entonces no habría orden ─
De nuevo me sentí agradecido porque Chris estuviera, sino, quien sabe que cosas estaría haciendo yo con tanto adolescente y tan solo la experiencia de 3 años. A mí ni se me había cruzado esa posibilidad.
─Bueno ¿y qué sugieres?─
─Hay tres baños y somos 7 personas… Habrá un par de personas para cada baño, excepto para uno, que compartirán tres─
Lo entendí, dos pares en un par de baños y tres en otro… Bueno, dicho así a mí como que me revuelve. Es decir en un baño se bañarán dos, en otro baño otros dos y en otro se bañaran tres.
─Vale entonces hay que asignarlos. Por obvias razones Abie y Ana compartirán baño─
─Nosotras ya pedimos este ─me dijo Abie con ojos de corderito─ Fuimos las primeras en pedirlo─
Lo pensé, no estaba mal que compartieran ese baño ellas dos. Después de todo estaba al frente de su habitación, así que accedí siendo imposible además negarme ante la mirada de Abie─ De acuerdo, el baño con jacuzzi es para ustedes─
Ana hizo un gesto de victoria con la mano y Abie sonrió ampliamente. Que monas se veían esas niñas cuando estaban contentas.
─ ¿Y quiénes van a formar el trio?─pregunto Alex─ Yo no quiero compartir con tres, si somos tres va a ser más tardado─
Suspire… precisamente pensaba que Ethan, Kevin y Alex compartirían baño ¿Por qué de pronto Alex no quería compartir nada?
─Alex, lo mejor es que ustedes tres que comparten habitación compartan baño. El baño más próximo a su habitación esta justamente a un lado. El ultimo esta hasta el otro extremo del lado contrario a su cuarto y ahí es donde está mi habitación y la de Chris─
─ ¿Qué? ¡Andres no! ¡Ya tengo que compartir cuarto!─
Chris se pasó una mano por su cabello rizado rubio para acomodárselo y le miro
─Peque, lo mejor es que sea así, ya ustedes se pondrán de acuerdo quien pasa primero. Además su cuarto está a lado del de las chicas y del otro lado está un baño, el que ustedes usaran. Les queda súper cerca─
─ ¡Pero a mí me dejarán al último por ser el más joven!─
─Te dejaríamos ser el primero si tu aceptas ser el primero en levantarte temprano a bañarte─ le dijo Ethan, siendo bastante lógico. Si es el primero en bañarse, tiene que levantarse más temprano para que dé tiempo a todos de bañarse después.
─ ¡No! ¡Eso es injusto! ¡Yo no quiero compartir baño con ustedes!─
─Anda, pequeño ─dijo Chris─ No será tan malo… O… bueno, si quieres tú y Andres comparten el baño de hasta el fondo. Yo y los demás compartimos el que está a lado de la habitación─
─ ¡Yo quiero el que está a lado de la habitación! ¡No otro! ¡Yo quiere ese!─
Vale, a mí ya comenzaba a crisparme que Alex comenzará a adoptar una actitud siempre tan berrinchuda. Ya estaba grandecito para eso.
─Pero entonces no será justo para Kevin y Ethan que tengan que irse hasta el fondo ─le dijo Chris con tranquilidad, explicándole.
─ ¡Pero yo quiero ese baño! ¡Quiero ese baño!─
─Alex no tienes que gritar, te estamos escuchando enano. Solo es un baño…─
─ ¡No! ¡No me están escuchando! ¡Les he dicho que yo quiero ese baño y no me lo dan!─
─Te lo vamos a dar si lo compartes ¿bueno? Pero si no quieres compartir entonces no se puede pequeño…─
Chris intentaba solucionar las cosas de lo mejor posible, y la verdad, me sorprendía que fuera tan paciente. Es decir, si miraba a Ethan y luego a Kevin, había mucho que diferenciar en cuanto a la personalidad. Ethan se veía que nunca daba problemas y no le producía dolor de cabeza a Chris y sin embargo Kevin era todo lo contrario conmigo ¿de dónde sacaba paciencia Christopher?
─ ¡Yo no lo quiero compartir!─grito esta vez con más exasperación y yo sentí que ya debíamos detenerlo.
─Vale ya estuvo ─le dije a Alex─ Ya te dijo Chris que no tienes que gritar ¿de acuerdo? Podemos solucionar esto. Está claro que no tendrás un baño para ti solo, pero puedes compartir baño conmigo o con Chris, pero será el que está del otro lado del pasillo─
─ ¡No quiero! ¡Nunca haces lo que te digo!─
─Alex, debes aprender a que no todo siempre puede ser como tú quieres─
─ ¡Tú nunca quieres hacerme caso! ¡Yo quiero ese baño!─
Para este punto a mí ya me estaba cansando. Así que decidí dejarlo claro desde el principio.
─No Alex, lo siento mucho pero no puede ser y tienes que acostumbrarte a que tenemos que ser justos y no podemos privilegiarte siempre a ti. Lo lamento, pero las cosas se hacen como nosotros decimos. Si podemos hablarlo y llegar a un acuerdo lo hacemos, pero tú no pareces estar de acuerdo con nada, así que si así son las cosas entonces se hace como ya dijimos y fin del tema, no discutas más─
La cara de Alex primero fue de sorpresa y poco a poco, como en cámara lenta, se fue haciendo de enojo y rencor.
─ ¡Ves! ¡Jamás me escuchas! ¡Nunca me haces caso! ¡Eres injusto tú!─grito esta vez bastante fuerte y me comenzaron a irritar sus gritos.
Chris se limitó a escuchar. Nos miraba atentamente.
─Alex ya estas grande para entender las cosas, ya fue suficiente ¿he? Por tercera vez, deja de gritar, te estamos escuchando todos, no hace falta levantar la voz─
─ ¡Y si yo quiero gritar que! ¡Intenta callarme a ver si puedes!─
Esto ya no me gustó nada, estaba comportándose desafiante y eso sí que no podía seguir permitiéndolo. Si íbamos a vivir todos juntos tenía que hacerme respetar y obedecer,  sino después se iba a descontrolar todo y todos comenzaran a creer que pueden tratarme como un simple trapo.
─Ya basta Alex ─le dije cortando y firme, para demostrar mi autoridad─ Te estás pasando jovencito, no puedes hablarme así ni muchos menos desafiarme ¿me escuchaste? Estas castigado, te advertimos que no gritarás. No vas a usar la consola una semana, a ver si así te calmas─
Alex frunció el ceño y por un segundo pensé que se calmaría pero entonces lo único que hizo fue molestarse más. Creí que solo iba a protestar, pero no solo hizo eso, si no que aventó al suelo unos retratos que estaban sobre una mesita que teníamos en el pasillo, como adornos más que nada.
─ ¡Jodete! ¡Idiota!─
Otra vez… una vez más estaba ahí faltándome al respeto. Me molesto mucho que aventara esos retratos, porque hicieron mucho ruido y además seguramente se habrían maltratado si no es que roto el vidrio. Ya sin paciencia alguna, le tome el brazo y con mucha facilidad le di la vuelta y deje caer cinco nalgadas fuertes sobre su pantalón de pijama.
PLAS PLAS PLAS
─ ¡Au! ¡Andres lo siento! ¡Duele! ¡Au! –
PLAS PLAS
─ ¿Ya te calmas? ¿O necesitas que vayamos a tu habitación?─
Pensé por un segundo que se iba a calmar, porque me miro con ojos húmedos, sin embargo, una vez más, sus ojos se trasformaron en ira y me respondió con rabia.
─ ¡Vete al infierno Andres! ¡Púdrete imbécil!─
Corto de paciencia ya no pude aguantar y lo tome del brazo una vez más para dejar caer mi mano sobre su pantalón.
Alex aún era pequeño y aunque yo no era un gigante como Christopher, si le sacaba bastante de altura a mi hermano, así que doble mi rodilla en el suelo y tumbe a Alex ahí. Él ya estaba grande y sus pies y manos tocaban perfectamente el suelo. Era una posición incómoda, pero idónea para darle unas buenas nalgadas que ya se merecía.
PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS
─ ¡Au! ¡Ya déjame Andres! ¡Suéltame!─
Comenzó a revolverle e intentar escapar, pero para mí era fácil sujetarlo, mucho más fácil que sujetar a Kevin, porque Alex era más pequeño
PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS
─ ¡Ya! ¡Suelta! ¡Suelta!─
Sabía que no le estaba dando flojito y que algo debía de estarle doliendo, porque las nalgadas anteriores habían sido de advertencia y estas eran porque ya había cruzado mi limite y le había advertido acerca de cómo dirigirse hacia mí.
PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS
─ ¡Au! ¡Ya! Déjame ya… snif ….snif─
No entendí porque comenzó a llorar un poco si se había llevado castigos más grandes y lloraba mucho después. Pero bueno, yo seguí a lo mío, dándole unas merecidas nalgadas por todo su traserito, que seguramente ya comenzaba a enrojecerse, porque la piel de Alex era muy blanca.
Habrán sido unas 20 A 30 nalgadas bien dadas, sin ser flojitas pero tampoco exactamente duras o suficientemente fuertes. Tenía planeado ser un poco más duro, pero no quise. Lo solté y le ayude a pararse frente a mí y el inmediatamente comenzó a frotarse el trasero lentamente.
─ ¿Ya me vas hablar como es debido? ¿O de verdad quieres seguir intentando conseguir el pase directo para que te calme en tu habitación?─
Alex lejos de responderme agacho su cabeza y se continuó frotando con vergüenza. Entonces percibí la mirada acusadora de Kevin, porque Alex había comenzado a llorar un poco más. A mí tampoco me gustaba hacerlo llorar.
Y bueno… me ablande
─Vamos, microbio ─le dije abrazándole de pronto─ No hay que llorar… sabes que no puedes insultarme, ya habíamos hablado de esto ayer ¿hmm? Si tú no me vuelves a insultar yo no te vuelvo a castigar─
─Me pegaste delante de ellos…─me acuso con voz lastimera y entonces me sentí fatal otra vez…
─Lo siento Alex, pero es que no puedes hablarme así, ya me canse de que me estén faltando al respeto, soy tu hermano mayor y si me faltas al respeto en frente de tus hermanos, delante de ellos te castigo. Y eso va también para ti Kevin─
─ ¡Yo no he hecho nada!─
─Sigue así muchacho, sigue así ─le aconsejé─ Bueno y tu microbio ¿ya te comportas?─
─Si Andres…─
─Bueno─ dijo Chris acercándose a Alex y quitándomelo para abrazarlo el ─ ¿Qué decides? ¿Compartes con Kevin y Ethan o con Andres o conmigo?─le pregunto con voz dulce.
─Con Kevin y Ethan─
─ Eso ─ le dijo y le revolvió el cabello ─Vas a ver que no es tan malo como crees. Ya no estés triste─
A mí me llenaba de dicha y de ternura ver a Chris consolar así a mi hermano… la verdad es que realmente aunque solo llevábamos un poco más de un mes en el caso de Ethan y Chris y con Ana solo un día parecía como si realmente hubiesen faltado ellos en mi vida para que estuviera completa, como una pieza que faltaba sin nunca haberme dado cuenta.  No los conocía demasiado, apenas conocía a Ana, pero sé que sin ella tampoco sería igual. Una dicha me lleno de felicidad por verme rodeado de mis hermanos y de la familia grande y junta que siempre quise tener. De no ser porque de pronto me entere de la existencia de mis otros hermanos, fue que decidí juntarnos a todos para que formáramos un nuevo hogar, y de no ser por eso yo aún seguiría distanciado de los que eran mi verdadera familia. Después de todo, Alfred no la cago tanto en tener tantos hijos.
─────Kevin─────
Ese hermanito mío había iniciado con el pie izquierdo desde ayer (como yo)  apenas había pasado un día y ya estaba Andres castigándolo de nuevo, aunque ni yo entendía porque de pronto le dio eso de no querer compartir nada… en fin ¿Qué más da? Seguro era la edad.
Cuando Alex comenzó a ganarse la mini bronca Ana y Abie desaparecieron para bañarse al fin. Los únicos en darnos cuenta fuimos yo y Ethan, porque Chris y Andres estaban ocupados con Alex.
Cuando Andres castigo a Alex y le vi con los ojos húmedos a punto de llorar me sentí fatal por él y quise echarle bronca a Andres… yo podré ser muy busca problemas y todo eso, pero no me gusta ver llorar a la gente que quiero, a nadie en realidad y menos a mis hermanos, aunque realmente yo no soy muy bueno consolando, de hecho no soy ni un pelo bueno en consolar… pero al final Alex no lloro y arreglo las cosas con Andres y así yo no tuve que hacer mi labor de pésimo consolador.
Antes de que todo volviera a la normalidad me adelante al baño, porque si no luego quien sabe cuándo me tocaría.
Ana y yo salimos al mismo tiempo del baño y luego poco a poco los demás se fueron bañando hasta que finalmente todos estuvimos limpios… era muy extraño tener a tanta gente. Ni si quiera cuando mis padres vivían y todos estábamos juntos lo sentía tan extraño. Papa casi nunca estaba y además vivíamos en una mansión en la que no había ese tipo de situaciones. Cada quien siempre muy a lo suyo…
─ ¡Kevin! ¡Ana! ¡Ethan!─grito desde el piso de abajo Andres como señora desesperada ─ ¡Chicos bajen!─
─Puaj… que  estaba terminando de acomodar mis cosas ─Se quejó Ana que sostenía una caja con sus cosas personales y un poco de maquillaje.
─ ¿Qué es eso? ¿Tú te arreglas? ─ me burle ─ Pero si ni si quiera eres mujer ─
─ Probablemente tú seas más mujer que yo ─ ataco
─ Quizás, probablemente sea porque yo tengo más pechos que tú, plana ─ contraataque. Aunque no era cierto, no es que me pusiera a verla porque era imposible eso, es mi hermana, pero precisamente porque lo era, como mi labor de hermano tenía que molestarla.
─Mejor hay que bajar ─aconsejo Ethan ─ Antes de que comiencen a armar un desastre ─
 Bajamos los tres corriendo por las escaleras y mientras bajábamos Ana me dio un golpe en la cabeza como venganza por lo que dije. Sonreí y continúe bajando hasta llegar a la sala y ver a Andres que estaba ahí de pie en la sala esperándonos, junto con Chris.
─Oigan chicos, el sol hoy está muy hermoso como para estar aquí en casa ¿no? Es un gran día lleno de aventuras allá afuera─
Lo mire con desconfianza, yo ya conocía ese tono y ese argumento
─ ¿Qué quieres ?─le pregunté estando seguro que algo quería.
─Hombre… ¿Qué se vayan a divertir es mucho pedir?─
Estiro las manos con un gajito de billetes con una sonrisa pícara. Sentí que los ojos se me iluminaban de tan solo mirar el dinero.
─Ahora que lo mencionas, sí, tengo muchas ganas de salir hoy─ le dije ─ ¡Muchísimas ganas!-
─Ya lo suponía yo…─dijo Andres rodando los ojos
─ ¿Por qué no van a dar una vuelta? ─animo Chris─ Es domingo. Me dirán que no quieren salir a divertirse… ─
─ ¿Para qué? Yo estaba acomodando mis cosas─ dijo Ana en un tono medio aburrido.
Le tape la boca lo más rápido que pude antes de que continúe echándolo a perder. Le mire con cara de desconcierto ¿Acaso prefería acomodar sus cosas que ir a dar una vuelta con ese dinero? ¿Ana estaba bien? Digo, yo apenas vi el dinero y me dieron ganas de salir a donde ellos quisieran.
─Para conocerse Ani ─le contesto el rubio ─ Es bueno que vayan conociéndose si vamos a vivir juntos. Mira… si Andres está de acuerdo, pueden llegar a las 10 u 11 de la noche─
Casi se me sale el corazón del pecho ¡Que emoción! Yo solía ser muy vago, siempre después de la escuela me quedaba con unos amigos a irnos a perder por ahí o a veces simplemente me salía de la casa sin avisar, cosa que Andres le molestaba muchísimo y más porque casi siempre llegaba un poco tarde. Se suponía que yo aún estaba castigado sin salir por aquella vez que me encontró peleándome con un borracho, y por eso es que no había ido a ninguna parte el fin de semana, sino ya me habría ido ¡pero ahora nos estaban dando permiso de salir e incluso de llegar a las 11! No era la primera vez que yo llegaba a las 11 a la casa por supuesto, pero Andres usualmente  se molesta si llego a esas horas ¡Y ahora me estaba dando permiso! ¡Wow!
─ ¡Por supuesto que quiero salir!─dije excitado de verdad. Apenas comenzaban a ser las 3 de la tarde y podíamos llegar a las 11. ─Me encantaría conocerlos más chicos ¿a que no es buena idea?─
Ethan entendió mis intenciones y comenzó a reír.
─De cualquier modo no estaba haciendo gran cosa ─dijo dando con eso su afirmación de querer ir
─ ¿Ani?─pregunte yo con un tono muy suplicante y ella puso los ojos en blanco, pero sonrió.
─Bueno, Andres, encárgate de acomodar mis cosas ya que me voy a i r─ le dijo dando por hecho que él lo tenía que hacer─  Nos vemos al rato─
Ana comenzó a caminar hacia la puerta y nosotros íbamos detrás de ella pero Chris nos detuvo antes
─ ¡Hey! ¡Esperen un momento! Antes que nada, dije 11 de la noche como máximo, si pueden llegar antes está bien, si llegan a las 11 no pasa nada… pero si llegan más tarde la vamos a tener ¿he? Diviértanse juntos y sanamente. No vayan hacer tonterías, confiamos en ustedes ¿bueno?─
─Si Chris, si, ya lo sabemos ─respondo Ethan─ ¿Algo más que agregar? ¿Podemos irnos ya?─
─Diviértanse y con cuidado, tengan el celular prendido─
─Entonces ¡Nos vemos mañana!─dije yo en tono de broma, pero Andres me echo una mirada de asesino ─ ¡Caray que es broma! Los veo al rato ─gruñí─ No pienso traerte cambio del dinero Andres ¡Adiós!─
Salimos los tres por la puerta corriendo en una estampida. Yo en especial me sentía muy feliz, nos habían dado 1500 pesos ¡Joder! ¡Jamás le daría ni de chiste cambio a Andres! De hecho pensaba irme por ahí a divertirme, creo que Ana también sabía que eso de “convivir” solo era una farsa, el que sin embargo no parecía estar seguro era Ethan.
─Bueno ¿y en donde nos vemos y a qué hora para regresar? Se supone que debemos regresar juntos─ dijo Ana cuando estuvimos más alejados de la casa.
Como lo suponía, ella tenía la misma idea que yo. Pensé que aunque empezamos con el pie izquierdo, Ana y yo comenzábamos a entendernos muy bien. Me agradaba eso, podría ser mi nueva cómplice ¡Carajo pero que buen día estaba comenzando a tener!
─Pero ¿vamos a estar juntos no? No te entiendo ─ dijo Ethan realmente sin entender ¿Qué nunca mentía a Chris o algo así?  El en verdad pensaba que iríamos los tres a “conocernos”
─Tu eres el único que piensa que estaremos juntos hermanito querido ─le dije sonriéndole divertido ─ Pensamos irnos cada quien por su cuenta. Mira, ya conté el dinero y ya lo dividí entre tres─ saque los billetes y se los di a cada quien sonriendo de oreja a oreja ─ ¡Vete de putas por ahí! ─ le dije muy emocionado, dándole a entender que hiciera lo que quisiera con ese dinero.
─Pero ellos dijeron que vayamos juntos a divertirnos. Eso creen ─dijo confundido mientras tomaba su parte del dinero con cara de confusión. Creo que Ethan era algo parecido a un Santo o que se yo.
─Así es, ellos deben creer que estuvimos juntos ─le dijo Ana─ Por eso nos veremos en un punto a una hora determinada, para llegar todos juntos a la casa como si lo hubiéramos estado toda la tarde ─explico─ Yo opino que a las 10 en este  parque ¿no?─
─¡Me parece bien! aunque hay que ir viendo que se supone que “hicimos” los tres… Seguramente nos van a preguntar y tenemos que contar los tres lo mismo─
─Fuimos al recorcholis, después a comer, a los bolos, luego al cine y finalmente a comer pizza. Tanto en el recorcholis como en los bolos pudimos habernos tardado horas, así que no hay problema─
Me sorprendió como formulo Ana todo demasiado rápido ¿ya había hecho esto antes? Me agrado su experiencia ¡Ea! Era muy conveniente para mí tener una hermana así en la familia, mi nueva cómplice.
─Chicos esto no está bien ─aconsejaba Ethan, pero realmente nadie le prestaba atención.
─Si le decimos sobre la película nos van a preguntar cual y de que trato. Tiene que ser una que este en cartelera y que ya hayamos visto los tres ─recordé yo.
 Para este punto hay que estar en total sincronía ¿no?  No se nos fuera a arruinar el plan.
─Buen punto ─reconoció Ana pensándoselo─ ¿En vez del cine al karaoke?─
─Hmm… me parece aceptable. De acuerdo, ya lo tenemos, primero recorcholis, comida, bolos, karaoke y comimos pizza al final, hay que recordarlo ¡Ya estamos listos!─
─Y a las 10 nos vemos en este parque ¿así quedamos?─
─Así quedamos─
Quería saltar de alegría, que rápido nos habíamos puesto de acuerdo, era una bendición.
─Hey chicos, no ─volvió a decir Ethan─ No está bien. Ellos piensan que estaremos juntos y es lo que se supone debemos hacer─
─Y en meros pensamientos se debe quedar, Ethan─ le aconsejo Ana─ Tienes hasta las 10 para hacer lo que se te plazca y tienes dinero suficiente para gastar en lo que quieras. Pásalo bien y ya ¿Cuál es el problema?─
─Que les vamos a mentir y no es correcto. Algo puede salir mal y si no vamos a estar juntos y quieren buscarnos a los tres no va a poder ser si algo malo sucede ¿Por qué no solo somos obedientes y ya? Todos contentos y felices sin tener que cagarla o mentir─
─ ¡Ethan tienes que divertirte!─le dije yo zarandeándole un poco para hacerlo entrar en razón─ ¡Vamos! Es solo una mentirita. Además ellos no tienen por qué enterarse, a menos que se lo cuentes, pero eso no pasará ¡Solo disfrútalo y ya!─
─A mí no me agrada hacer esto ─protesto─ Yo no quiero que me castiguen ¿Qué les cuesta ser obedientes y ya? Podemos pasarla bien juntos…─
Yo sentí ganas de ahorcarlo ¡Carajo! ¿Nunca hacia nada malo o qué? Tenía 16 años, es normal que quiera divertirse. Me hice la nota mental de enseñarle la buena vida a Ethan, sino el pobre hombre desperdiciaría su juventud y yo no iba a permitir que ningún hermano mío hiciera eso.
─ ¡Ethan que no va a pasar nada! he hecho esto cientos de veces, tranquilízate─
─Ethan, nosotros nos vamos a ir a divertir ─le dijo Ana esta vez mirándolo con cierta decisión─ Yo tengo cosas que hacer y qué ver, tengo mis “asuntos”  y con ustedes no me voy a sentir cómoda. No pasa nada porque hoy no seamos obedientes si ellos no se enteran, ya otro día nos la pasamos bien juntos…─
Algo a mí me intrigo sobre sus “asuntos” de Ana ¿Qué tenía que estuviéramos? No es que quisiera que solo por eso la pasáramos juntos y averiguar que se traía Ana, pero sí que me dio curiosidad.
─ ¿Qué asuntos Ana?─pregunto Ethan creo que preocupado─ ¿Es algo malo?─
Ahí note que Ethan compartía genes con Andres. Igual a él lo tenía poseído una mamá gallina.
─No, pero no te lo voy a decir simplemente porque no quiero ─lo zanjo de raíz y Ethan la miro mal.
─Sigo estando en contra de esto…─se quejó y luego me miro a mi─ Antes de que supiéramos que éramos medios hermanos hasta me invitaste a ir con Melanie a pasear por ahí… ¿Por qué ahora no podemos estar juntos?─
En eso tenía razón, pero yo ahora quería irme por ahí. No es que Ethan no me cayera bien, de hecho, me caía bastante bien si le quitamos lo obediente que era. Incluso era un tipo buena onda.
─Ethan ya será luego…─rogué yo ─¡Vamos! nos estamos llevando bien, no lo arruines ni nos eches de cabeza─
Ethan suspiro con derrota y con eso supe que ya lo teníamos.
─Espero que no nos descubran…─
─ ¡Genial!─dije, porque eso me sonó a una aprobación y a su complicidad ─Nos vemos a las diez ¿de acuerdo? Diviértanse, ya después me contaran que hicieron ¡Adiós!─
Ni si quiera espere a que Ana o Ethan se fueran, yo sencillamente me fui caminando sin saber realmente a donde ir. De hecho comencé a tener mis dudas ¿Por qué tanta emoción con el irme si realmente ni sabía que iba hacer? ¿Por qué Ethan tenía miedo? ¿Tenía miedo realmente o era otra cosa?
Por el poco tiempo que llevábamos juntos viviendo al menos con él, ya había notado que Ethan nunca daba problemas y que obedecía a Chris sin costarle ningún esfuerzo, hasta parecía gustarle obedecerlo y estar con él… en cambio yo odiaba y me re contra fastidiaba que Andres me mandara, regañará o que me castigará. Aunque en realidad creo entender los motivos. Para Ethan, Christopher siempre fue una figura de autoridad.
Hasta donde yo tenía entendido Chris llevaba haciéndose cargo de Ethan desde hace diez años, eso explica que Ethan este acostumbrado a que su hermano mayor lo eduque, porque en realidad el todo este tiempo y la mayor parte de su vida lo ha educado su hermano…
… ¿pero yo? Bueno, Andres llevaba haciéndose cargo de mí hacia tres años y además yo ya estaba crecidito, es decir, Ethan tenía unos 6 años cuando Chris se hizo cargo, pero yo tenía 12 cuando Andres comenzó a representar una autoridad en mi vida. Antes Andres me echaba la bronca y me llegaba a regañar cuando la cagaba y me daba uno que otro consejo, pero nunca me castigaba porque no tenía esa autoridad en mí, porque teníamos ambos un padre, aunque de hecho era como si no tuviéramos, ni si quiera mi propio padre me castigaba porque se la pasaba fuera de casa.
En fin… yo simple y sencillamente me fui sin saber a dónde ir, pero inmediatamente me vino la idea de llamar a mis compañeros de la prepa y armar una peda improvisada. Con la plata que tenía más la de mis compañeros fue suficiente para armar la bebida y la comida chatarra. Al poco rato un chico puso su casa, ya que no había nadie y fuimos todos a ella, y sin saber cómo o cuando termino pasando así, comenzaron a llegar muchos más y muchas chicas con escotes hasta el ombligo. Yo obviamente no podía estar más feliz con esos escotes que no dejaban ni un poquito a mi imaginación.
Y en total, al final, cuando yo había llamado solo a 5 compañeros, terminamos siendo entre 25 a 30 personas. Recordé que la última vez que había ido a una fiesta fue cuando me pelee y decidí no echar en saco roto lo que aprendí: me refería a no meterme con cualquier chica, mínimo me iba asegurar de que no tuviera un hermano ebrio.
Mientras tomaba con ellos y hacíamos juegos típicos con el alcohol, me preguntaba que rayos estarían haciendo Ethan y Ana, pero no tarde mucho pensando en eso, porque deje de pensar en ellos y solo comencé a pensar en divertirme, en tomar y reír, y seguir jugando con los “shots” y entre tanto “shot” se me fue el tiempo y me termine emborrachando por primera vez en la vida. Jamás me había emborrachado, si me había ido a fiestas y si había tomado solo  un poquito, porque si Andres me pillaba me descuartizaba,  pero en realidad nunca me había dado tantos “shots” Vale,  para empezar nunca me había dado un “shot” ni si quiera sabía lo que era hasta que en esa fiesta improvisada los chicos que ya parecían estar en el último curso de la prepa, nos sugirieron hacerlo con cualquier pretexto que se les ocurría…
Creo que todo iba más o menos bien, porque yo ya estaba borracho y me estaba divirtiendo con toda esa gente,  hasta que un chico dijo que debía volver a su casa antes de las 12 y su casa quedaba a una hora. Fue cuando entonces note que ya eran casi las once de la noche, pero en realidad, ya ni si quiera me importaba, porque me la estaba pasando muy bien.